Me alegra cuando te veo

 

Me alegra cuando te veo
paseando en mi memoria,
y espero que yo, en la tuya,
aparezca a cualquier hora.

¡Y subir por las montañas
y bajar los bravos ríos
y contemplar a la luna,
cálidas noches de estío…!

¡Los sueños hay que soñarlos,
los días hay que vivirlos,
los amigos añorarlos,
y los momentos, sentirlos!

No te preocupe qué piense
del sentimiento la gente,
sólo aprende a ser tú misma
que al que le importas, te entiende.

Y si no lo entiende ahora
ya lo entenderá mañana
al despuntar entre brumas
el sol que la mente aclara.

Que poco a poco amanece,
que por negra y muy cerrada
no hay noche que más perdure
cuando el alba está asomada.

El sentido de lo escrito,
lo que transmitir queremos,
es tan simple y tan bonito
que explicarlo no debemos,

El que lo entienda, lo entienda,
que es cuestión de sentimientos
que ni en la ciencia se encuentran,
ni en la razón, ni en conventos.

¡Que sólo el que vuele alto
sin despegarse del suelo…,
que sólo el que Ame pleno
sin esperar un “te quiero”…,

que sólo el que lo dé todo
sin miedo a que nada tengo…,
entenderá lo precioso
que es sentir los sentimientos!

¡Que sólo el que espere al día
verlo perderse entre sueños…,
que sólo el que atardeceres
sus bolsillos lleve llenos…,

que sólo el que por las noches
vea brillar un lucero…,
entenderá lo que digo,
entenderá lo que siento!

© 2014  J. I. Salmerón