Cartas en mi buzón

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¿Será nostalgia…? Quizás, no lo puedo negar. Y es que hay veces que me inunda por completo esa nostalgia que crece con el paso de los tiempos… ¡Y no es por comparar, que va…! Es simplemente el recuerdo, los momentos atrapados entre el sentir y el pasado que no los puedo borrar. ¡Y que no quiero borrarlos, qué caray…! Que son míos por derecho, que yo los cuidé en barbecho hasta verlos florecer…!  ¡Y dar frutos y placer…!

Por eso añoro las cartas, mis cartas que cada día, o de semana en semana, o de mes en mes, tardías, recibía en mi buzón como si fueran razón de no hacer más ese día, tan solo abrir la misiva y deshojar su interior…

Las cartas… Con su tacto de papel, con su olor a bosque fino pues de tablón han salido, de corteza y de raíz. Cartas que eran bandadas, de palabras enjauladas, en corazón, bajo piel; para correr a tu encuentro y contar lo que allí dentro tejían para tu ser. Cartas llenas de tinta, de comas, puntos y apartes,  de signos de admiración, seguramente estos últimos al encontrar tu atención…

En fin… Que me gustaban las cartas, que con ellas yo me hablaba y compartía, en mi almohada, largas noches sin final hasta que el sueño de ellas emborronaban las letras hasta no poder leer los renglones otra vez. Aunque puede que fuera yo el que nublara la visión, que no recuerdo bien como fue.

Aquí os dejo una de esas conversaciones con la carta recibida en esa época en la que ya era extraño que en el buzón se encontraran esas cartas tan queridas…

…Qué vuelco dio el corazón
al ver de nuevo una carta
que esperaba en mi buzón
a que yo la deshojara.

“¡¡Oye, ábrela despacito!!”
me gritó de pronto mi alma,
“no quiero que se extravíen
y se pierdan con el alba,

que las palabras marchiten
si no son de Flor de Luna,
que por las noches florecen
y con su aroma te embrujan…”

…Alma mía, no te inquietes,
que aquí estoy yo, de vigía,
para cuidar de esas flores
e impedir que sean baldías.

Sé lo mucho que las quieres,
que sé lo mucho que ansías
que esas palabras no queden
sin germinar en tu vida.

Que yo sé lo que te alegran,
¡mucho más que atardeceres!
esas palabras que llenan
los silencios en papeles.

Pero esto has que compartirlo
con corazón y sentidos
porque esto es la maravilla
que al mundo le hace emotivo,

que cartas así no llegan
ni aunque las traigan los ríos.
Que cartas así se piensan
y luego caen en olvido…

¡Venid, cartas, a mis manos,
prometo ser todo mimos!
y entre el corazón y el alma
hacer del recuerdo un nido…

© 2014  J. I. Salmerón
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17 pensamientos en “Cartas en mi buzón

  1. Tus versos me traen recuerdos de la infancia…que bonito era recibir una carta, se esperaba con ansia …

    Linda entrada, feliz fin de semana, abrazos en la distancia

  2. Qué sinceras y bonitas palabras. Completamente de acuerdo.A mí también me encantaba escribir y recibir cartas. Todavía guardo algunas.

    • Salvo error u omisión, yo guardo todas las recibidas en mi vida… ¡Un montón! Bueno, montoncito, pero lleno, lleno, de bellos recuerdos, de nubes de sueños, de playas y pueblos, de mares de espuma y campos de espliego, de mágicas noches y azulados cielos… ¡Pedazos de vida que yo guardo y leo! Y vuelvo a leer y guardo muy dentro…
      Las cartas se tocan y transmiten alma de la otra persona. ¡Una pena que sean historia…!

      Gracias por tu comentario, me ha gustado.

      Un abrazo.

  3. Qué nostalgia!!! Subir del instituto y mirar el buzón por si había carta. Yo creo que todos sabíamos perfectamente como sacar las cartas sin llave,¡ no podíamos esperar!
    Cartas de amigos, novios, primos…incluso de gente desconocida. El correo, red social de aquellos tiempos.

    • Pues eso fue ayer mismo… Bueno, ayer no, pero la semana pasada seguro que sí, que parece que te estoy viendo llegar a casa con los libros bajo el brazo derecho…

      Sí, el famoso truco del hierro metido entre las ranuras del buzón para empujarlas hacia arriba…

      Era nuestro facebuque, tuiter, y todos estos líos que ahora tenemos, pero menos público… (Sí, ya sé que no se pone así, es que yo he españolizado los nombres, que para eso soy yo español.. ¿Pero a que lo habéis entendido…?

      Besos.

  4. Digo yo ¿no sería buena idea escribirnos entre colegas alguna vez? Me refiero a cartas manuscritas. Es sólo una idea escapándose, muy optimista por cierto 🙂

    • Pues es una estupenda idea. Volver a escribir y a recibir esas cartas de buzón y abrirlas despacito para que no se extravíen las palabras, como decía en el poema… Aunque ya sabes que el tiempo escasea, pero por intentarlo que no sea. Podemos madurar la idea…

      Podemos ponerlo en marcha un día de estos…

      Abrazos.

  5. Tenía pendiente leer esta entrada tuya desde hace tiempo, y como ves no se me ha olvidado.
    La verdad es que me ha encantado, y que me han entrado ganas de bajar corriendo al buzón, aunque estoy casi segura de que no habrá ninguna carta para mí.

    • Gracias por leerla, Sofí.
      Me alegro que te guste. Es verdad que dan ganas de recibir ese tipo de cartas, era tan emocionante… Pero bueno, nos tendremos que acostumbrar a lo que hay ahora, a todos estos adelantes técnicos.

      Muchas gracias y un abrazo.

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