Lloran y lloran los vidrios

Sotano

 

Lloran y lloran los vidrios
de las ventanas del alma,
porque el calor que guardaban
por las rendijas se escapa,

entre suspiros helados,
sobre huellas de pisadas
que la nieve va dejando
olvidadas tras mi espalda.

Ruedan y ruedan recuerdos,
de la mente se me escapan,
de la memoria que un día
llenaba de tus miradas,

porque hoy mis ojos se olvidan
de las cálidas mañanas
que perseguía tu sombra,
que tras tus pasos marchaba.

Sueñan y sueñan mis noches
con enamorar al alba,
con abrazarse a su luz,
con besar su boca blanca.

De los paseos en tardes
apenas me queda nada,
no encuentro aquellas caricias
que en mis bolsillos guardaba.

…Y así se enfría mi alma,
y mi recuerdo se apaga,
con la humedad del rocío
llorando en esas ventanas…

© 2015  J. I. Salmerón