El camino

Como si fuera el camino,
fui detrás de tus caderas.
Como si fueran estelas
de mi soñado destino.

Como si fueran señales
de humo sobre el horizonte.
Como si fueran mi norte,
donde no existen los males.

Y mis manos atrapando tus sentidos…
Y mis brazos rodeando lo que fuimos…

Como si fueran refugio
de nave, que a la deriva,
sobre la mar es cautiva
luchando contra este mundo.

Así tus ojos resultan
cuando me encuentro perdido.
Cuando no encuentro sentido
ellos a mi pena indultan.

Y mis besos y tus besos se encontraron…
Y mis labios y tus labios hoy se hablaron…

Tumbado sobre la vida,
siento las nubes y el viento.
Siento aquí tu sentimiento
como una fruta prohibida.

Y pido, al cielo que veo,
que no termine este cuento.
Que no se pare el momento
en que juego a ser Romeo.

Y mi cuerpo con tu cuerpo se fundieron…
Y mis olas en tu playa perecieron…

¡Camino, estela, refugio y beso!
La paz se encuentra sobre tu cuerpo.
¡Ojos, cadera, manos y cielo!
Cuando te pienso siento que vuelo…

©2018  J.I. Salmerón
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Rodó la piedra al camino

Rodó la piedra al camino
buscando en la arena huella
donde tu pie de princesa
marcase su corazón.

Apenas sí tuvo en cuenta
que fue mi mano, y la pena,
la que tiraran la piedra
envuelta en tanto dolor.

…Y el pino dobló su verde en tu honor.
Inclinado por el viento,
que en tu perfume embriagó.

…Y el agua del río lloro y frescor.
Como tu risa aquel tiempo
que mi tristeza inundó.

La curva de la vereda
donde mi mano y tu mano
volaron alto y lejano
la tarde de nuestro Amor.

Volvió más recta mi vida
y el besar, sordo y amargo,
pasó de nuevo de largo
diciendo otra vez adiós.

…Y la tarde nuevamente mudó.
Haciendo del día noche,
queriendo ocultar tu Amor.

…Y la pena suplicó mi perdón.
Sentía haber sido eclipse
y ver morir a tu sol.

Rodó la piedra al camino
mientras al borde, el destino,
compartía mi dolor…

©2018  J.I. Salmerón

 

La Puerta

 

Siempre tan discreta,
siempre infranqueable,
todos tus secretos
ella guardará.

Tu mejor amiga
que escucha y no habla,
compartiendo penas
que no contará.

Es la confidente
de esos tus amores,
es la centinela
de tu torreón.

Siempre tan dispuesta
a velar temores
que a veces secuestran
a tu corazón.

Y si alguien pregunta
qué estará ocurriendo,
muda es la respuesta
que siempre dará.

Que no habrá salido
jamás de su boca
ni media palabra
que haga sonrojar.

Por eso es la puerta
tan indispensable,
por eso en tu casa
no puede faltar.

Si esperas a gente
sonriente se abre,
si quieres la cierras
y no pasarán.

Ahora, estoy seguro,
que con otros ojos
verás a la puerta
que está en tu camino.

No nos damos cuenta
que pasar la puerta
de fuera hacia dentro,
de dentro hacia fuera,
es nuestro destino…

©2017  J.I. Salmerón

El amigo que fue

 

Fueron desde pequeños los amigos
que juntos siempre van a todas partes.
Fueron como la trompa al elefante,
de carne parecida y siempre unidos.

Fueron la sombra negra al verde pino.
Uno vaina y el otro su guisante,
otro lata y el uno su tomate.
La luz de la farola a su camino.

En un mismo zapato los dos pies.
Con solo una mirada se entendían.
El trueno y el relámpago a la vez.

Y así siguieron juntos día a día
hasta que sin saber muy bien porqué
partieron de repente en dos su vida.

©2017  J.I. Salmerón

Tú eres abeja y su flor

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Tú eres abeja y su flor.
Eres río y eres puente.
Eres árbol y su nido.
Eres la luz, si es de noche,
que en mi recuerdo se enciende.

¡Si la vida fuera rosa
seguro que tú serías
el bote con el color
y la brocha que la pinta!

Tú eres la reina del cuento.
Soberana de mi Amor.
La princesa de mi reino
y yo peón de deseos
dando la vida por vos.

¡Si la vida fuera un mar
con olas de empuje incierto,
tú serías barco a vela
navegando hacia buen puerto!

Tú eres hoguera y candor.
Eres la llama encendida.
La tarde llena de sol
que seca mi corazón
cuando se empapa de lluvia.

¡Si la vida fuera oscura
tú serías esa estrella
que nos guía en la distancia
dando luz a la vereda!

Tú eres la paz interior
que siempre buscan las dudas.
Eres final de camino
cuando mi andar se hace eterno
entre arboledas oscuras.

¡Si en mi vida no existieras,
si no te hubiera encontrado,
yo tendría que inventarte
y en óleo o barro crearte
para tenerte a mi lado…!

© 2016  J.I. Salmerón

La vida siempre ligera

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La vida siempre ligera,
siempre viajando de paso
sin importarle siquiera
los que en la vida soñamos.

Sin saber si está el destino
jugando de nuestro lado.
Sin conocer el camino
más propicio para andarlo.

Siempre escondiendo sus cartas
con ases bajo la manga.
Siempre la vida apostando
porque la tiene ganada.

Y da igual si tú te esfuerzas
con una buena jugada,
ella te cambia las reglas
para no poder ganarla.

Un día quiso la vida
cobrarse un alma vencida
pensando que su destino
la daba ya por perdida.

Pero la vida falló
y el alma cantó victoria,
que su destino no quiso
dejarla con vida corta.

Siguió camino la vida
buscando nueva partida.
Por esta vez hubo suerte,
no quiso abrir más la herida.

La vida siempre al acecho,
siempre sin carga viajando
para engañar al destino
cuando este está descuidado.

© 2016  J.I. Salmerón

Como una noria, girando.

Juan I. Salmerón

Como una noria, girando,
la vida va dando vueltas.
Unas veces en lo alto,
otras viendo solo tierra.

Como tus besos y abrazos
que si los tengo me elevan,
pero si son de otros labios
solo me cubren las penas.

Y gira y gira el camino
y en el Amor, vuelta y vuelta.
En cada cruce elegimos
dónde esos pasos nos llevan.

A pesar de mil destinos
solo nos cabe un camino
que andar bajo nuestras piernas,
aunque cueste decidirnos.

Y paso a paso los besos
y en el costal, tu cariño.
Y tu cintura en mi mano,
y tus deseos conmigo.

Y juntos subimos alto
si compartimos asiento
y entrelazamos las manos
viendo al sol cruzar los vientos.

Nos regalamos los labios
y solo hablamos suspiros.
Nos abrazamos despacio
por si falla el equilibrio.

Volvemos a dar la vuelta,
de nuevo gira la vida.
Hoy en lo alto contigo,
mañana lo que Dios diga.

Como una noria, el Amor,
se ha puesto a jugar de nuevo
y no sé cómo explicarle
que tanto giro en el aire
a mí me causa mareo…

© 2015  J.I. Salmerón

Si yo fui parte de un sueño

Juan I. Salmerón

Si yo fui parte de un sueño
no busques mi despertar,
sigue siendo ola en el mar
que va bañando el recuerdo.

Que mis ojos son tu cielo,
y yo te abrazo de espuma
mientras mis besos son cuna
de tu más ferviente anhelo.

Si yo fui un día camino
no borres hoy las pisadas,
las que en la tierra dejaban
el Amor que un día fuimos.

Que yo la tarde detengo
sobre los montes de olivos,
sobre los campos de trigo,
para que tú puedas verlos.

-…Si ves que vale la pena,
no te importará esperar,
como el puerto con su mar,
a que suba la marea…-

Si un día fuera el jinete
que cabalgaba en estrellas,
no apagues hoy las más bellas,
esas que miras por verme.

Que de tus ojos soy brillo
que de marrón y tostados
llenan los bosques y prados
en los otoños que vimos.

Si he sido de tus palabras
las letras del corazón,
hoy pido al cielo perdón
por no saber ordenarlas.

Que aún soy tu rima en papel,
la estrofa que de mis versos
se unen en lazo travieso
por ser poema en tu piel.

…Si ves que vale la pena,
no te importará esperar
el aire suave del mar
para que empuje tu vela…

Si tú aún me quieres soñar,
en tu recuerdo me esperas…

© 2015  J.I. Salmerón

Anoche pasé a buscarte

 

Juan I. Salmerón

Anoche pasé a buscarte
para comenzar el viaje.
En mi maleta el Amor,
junto a las ganas de amarte.

No fue fácil el camino,
de oscuros iba pintado,
que las estrellas no bastan
cuando no hay luna en lo alto.

Pero tu recuerdo alumbra
como ese sol de verano,
el que entre verdes espigas
en tardes vimos tumbados.

¿Recuerdas nuestros paseos
junto al río, de la mano…?
¿Recuerdas el abrazar
y ese dulzor al besarnos…?

La noche ciñe su talle.
La calle apenas distingo.
Cuatro mortecinas luces
dibujan lento el camino.

Como en gran boca de lobo
parece que ando metido.
Con esa angustia que siento
si oigo tu adiós en mi oído.

¡Te quiero llevar tan lejos
que no nos atrape el tiempo,
donde nos lleve la aurora
y nos oculte el deseo…!

Junto a la esquina te espero,
donde robaste aquel beso
que para mí fue el primero
de los que a cientos vinieron.

Seguro que tu equipaje
vendrá bien lleno de abrazos,
de besos y de pasión.
Corazón enamorado…

Tus manos claman mis manos.
¡Ya oigo tus pasos tan cerca…!
Tus ojos andan buscando
a los míos por la acera.

¡Apresúrate, mi niña…!
Antes de que llegue el sol,
antes de que se descubra
que somos ladrones de Amor…

…Anoche pasé a buscarte
y mi sueño despertó…

© 2015  J.I. Salmerón

Cuando yo no esté…

Juan I. Salmerón

 

…Cuando yo no esté
las amapolas nacerán igual
en su rojo mar de cristal,
rojo de atardeceres…

Cuando yo me vaya
mi sombra siempre estará
cobijando este lugar
de soles abrasadores…

…Y todo quedará igual,
la arboleda, el manantial,
las barcas sobre la mar,
los fríos amaneceres…

Cuando me haya ido
y el tiempo vaya conmigo,
a ver las horas pasar, seguro,
se pararán mis amigos…

Soy yo el que no podrá estar
viendo a esta vida pasar
pues ella es la que ha supuesto
que aquí no tengo lugar.

¡Que ya ha pasado mi paso…!
¡Que ya el camino es completo…!
¡Que tengo cosas que hacer
donde  se vuelven los vientos…!

…Y todo quedará igual,
la arboleda, el manantial,
las barcas sobre la mar,
los lentos atardeceres…

Que otros amaneceres
esperan mis ojos verlos
en los confines del cielo,
en lo infinito del tiempo…

No quiero yo más penar,
ni a los que tanto yo quiero,
que otro mágico lugar
me espera detrás del cielo…

No os quiero yo ver llorar
si en horizontes me pierdo,
que con el viento estaré
acariciando cual beso…

…Y todo quedará igual,
la arboleda, el manantial,
las barcas sobre la mar,
y mi recuerdo entre flores…

…Cuando yo no esté
las rosas sobre el rosal,
en su rojo ventanal,
me anunciarán entre amores…

© 2015  J.I. Salmerón

Si yo pudiera…

056

 

Yo quiero ser el sol al que tú miras
cuando en las tardes largas de verano
persigues con tu voz por los tejados
la luz que se ha batido en despedida.

También yo quiero ser aquel manzano
que da cobijo en sombra de sus ramas
a los amores que en recuerdos amas
cuando te sientas a soñar debajo.

En viento loco quiero convertirme
para enredarme, Amor,  bajo tu pelo,
contarle a tus ideas mis anhelos
para que cuando pienses, no me olvides.

En sombra que se arrastra tras tus pasos
me quiero transformar cuando es de día.
Y si es de noche y tu alma está perdida,
seré la luz que alumbre en tu regazo.

La más bella canción que haya sonado
en esos bailes que evocaste un día
en que era, junto a ti, la melodía
que dulce se mecía en tus abrazos.

Quiero ser beso que ronda tus labios.
Quiero ser el espejo al que te miras.
Ser la camisa que encierra tu vida
mientras tu espalda acaricio besando…

Si yo pudiera ser lo que quisiera
sin duda escogería ser tu amante
y con tu Amor soñar viajar errante
aunque el destino incierto me doliera.

Que en esta vida solo hay un camino
y a cada paso espera una frontera
pero la libertad en mi alma entera
disfruta si el andar lo hago contigo.

© 2015  J.I. Salmerón

Cabalgaba el sol la tarde

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Cabalgaba el sol la tarde
subido a montes dorados
con larga capa que arrastra
cubriendo de sombra prados.

Sentado estaba a sus pies,
al borde mismo del día.
La tarde marchaba lenta,
en eterna despedida.

Las nubes me susurraban,
blancas de sueños perdidos,
que me fuera navegando
entre las nieblas del río.

Hasta el camino se fue,
volviendo negro su blanco,
oculto en la timidez
que volvió mudo su canto.

Ya no gritaba sus bordes
para llevarme de nuevo
por la vereda de verdes
a ese Amor que hoy es recuerdo.

Y se sentó junto a mí
la noche que no veía
cubriendo de negro llanto
y oscureciendo mi vida.

Y su quietud congelaba
esas gotas de rocío
que de la flor de mi alma
rodaban todas al río…

Así se pasó la tarde
y la noche me atrapó,
entre los robles de un río
buscando de nuevo Amor…

© 2015  J.I. Salmerón

¿Acaso no te has fijado…?

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¿Acaso no te has fijado…?

…No has visto que el frio invierno
desciende por el tejado.
Que la primavera muere
al no encontrarte a mi lado.

¿Acaso es que no lo viste…?

…Que en nuestro rio, el agua,
no brota por estar triste,
que tu salida se hacía
cada vez más empinada.

¿Acaso es que no pensabas…?

…Que tu camino partía en dos
nuestras esperanzas,
que por las cuestas, tus besos,
por las esquinas rodaban…

¡Y yo no tenía manos!
¡Y no podía agarrarlos!
¡Y se explotaban de Amor
al chocar con los guijarros…!

¿Acaso no lo has notado…?

¿Acaso tú no has vivido
todo esto que te digo?
¿Acaso tú fuiste un sueño,
una nube de verano?

…Acaso es que yo estoy loco
y son quimeras , son vanos,
que no consigo arrancarlas
de mi mente ni mis manos.

¿…Acaso ya no existías
cuando escribí mi legado…?

© 2015  J. I. Salmerón

Mira este sol

708

 

Mira este sol
cómo calienta tu dura espera,
como ilumina tu oscuridad.
Mira este sol
que sale tras la luna nueva,
que hoy, como ayer, vuelve a brillar.

…Ese es tu sol, ese es mi sol,
es nuestro sol, luciendo está.

Todos tenemos sol
que nos ayuda a ver el camino
si nuestro miedo oscuro está.
Todos tenemos sol
que en la distancia será destino
y hace más grato este caminar.

…Ese es tu sol, ese es mi sol,
es nuestro sol, luciendo va.

Por muy terrible que sea el sino
por muy lluvioso que el día esté
por muy oscuro que esté el camino
siempre hay un sol que sale después.

© 2014  J. I. Salmerón