Ya no te encuentro

Te arrastraba la distancia
como lentamente
va arrastrando el río
todo el agua hacia su mar.

Hasta que no se distingue
el andar de tu figura.
Hasta que te haces pequeña
como flor en la ciudad.

Te fui perdiendo a lo lejos
como pierde la esperanza
la luna pálida y blanca
ante cada amanecer.

Te fui soñando, recuerdo,
como cada noche sueño
que me envuelvo con tu cuerpo,
que me abrazo a tu querer.

Y no te veo volver…
No se acorta la distancia
con tus besos.

No tiene razón de ser,
que esta distancia siga
batiendo record.

Cada mañana miro a lo lejos
buscando allí tu recuerdo.
Y salgo andando a buscarte
y cuando llego, ya no te encuentro…

© 2018  J.I. Salmerón

Te escondes del Amor

 

 

Te tapas pero te veo.
Siempre te escondes al paso,
de mis ojos no haces caso
cuando en las tardes paseo.

Siempre con esas vergüenzas
cuando me estoy acercando
y llamo con voz en alto
a ver si tú me contestas.

Eres como esas estatuas
de los museos de cera,
mirando lo que rodea
pero que no tienen habla.

Detrás del árbol redondo,
ese grande de la plaza,
escondes toda tu gracia
cuando te busco de pronto.

En el portal de tu casa
veo en la sombra tus ojos
como brillan, los conozco,
y tu mirar los delatan.

Me dices que es timidez
cuando me ves por la acera
acercándome a tu vera
para darte mi querer.

Y el corazón se acelera
por tu total candidez
y no saber lo que hacer
con este Amor que te acecha.

No hay huida del Amor.
No hay sitio donde esconderse
cuando sus flechas te hieren
y tocan tu corazón.

Te tapas pero te veo.
No escaparás de mis redes
aunque te escondas si quieres,
soy el Amor y te encuentro.

© 2017  J.I. Salmerón

Aunque no te pueda ver

Juan I. Salmerón

Aunque no te pueda ver
sigo tumbado en tu sombra.
Aunque no pueda besarte
sigo sintiendo tu boca.

La distancia, si hay Amor,
hay veces que la tocamos.
La esperanza de tenerte
va acompañando mis pasos.

¡Sopla tan fuerte este viento
que pienso que son tus brazos
que van anudando en lazos
todos mis pensamientos…!

¡Y se cuela en mi camisa…
Y se enreda por mi pelo…
Y me empuja hacia tu calle
donde sabe que te encuentro…!

Aunque no pueda tenerte
sigo mirando tu estrella.
Aunque no te pueda oír
siento tus pechos de seda.

El sentimiento desborda
cuando a veces recordamos
la intensidad de un encuentro
que en el alma dejó rastro.

¡Es tan distante el silencio
que en esta noche me atrapa
que esta soledad ingrata
se apodera de mi tiempo…!

¡Me roba toda palabra,
me deja exhausto y sediento
como hoja que cayó
arrastrada por el viento…!

Aunque no te pueda ver,
Sigo llevándote dentro…

© 2016  J.I. Salmerón

Seguimos en este viaje

681-2

Seguimos en este viaje
cruzando un mar de deseos.
Seguimos soplando velas
cuando a veces falta el viento.

Y aunque a ti te guste el sol
y a mí las noches de estrellas,
siempre hay un punto de encuentro
donde juntar los planetas.

Lo importante es viajar juntos
compartiendo un horizonte
donde tu vista y mis ojos
miren al sur o hacia el norte.

Recuerdo el viaje que hicimos
tumbados sobre la hierba
donde tu mano en mi mano
dejaba marcada estela.

Cuando cerrando los ojos
me apoderé de tus labios
haciendo de aquel momento
mi viajar más deseado…

Otro día y otro mes
y otro año más viajando.
Otra experiencia en común
que añadimos al pasado.

Se volvió mi vida viaje
surcando cielo y caminos
haciendo bello el andar
al compartirla contigo.

Y en este intenso viajar
que la vida me ha brindado
doy gracias porque al andar
tú siempre estés a mi lado.

© 2016  J.I. Salmerón

Tu encuentro

Juan I. Salmerón

Te vi acercarte de lejos
y tu sonrisa iluminó
por un instante mi cielo.

Solo quise que tus ojos,
cuando cruzaran los míos,
fueran de mirada eternos.

Y tus palabras, calladas.
Y tu respirar soneto.
Y que tus catorce versos
puedan mis labios beberlos…

Sentí caer esos copos
de nieve sobre el recuerdo
que difuminan tu cuerpo.

Y tu imagen poco a poco
se hizo difusa y lejana
entre tormenta de invierno.

¡Son tan cortos los minutos
que comparto junto a ti
que maldigo a ese reloj
que abraza tímido el tiempo…!

Solo las manos cogidas
tuvimos entrelazadas
unos escasos momentos.

Que nos faltó más valor
para decirle al Amor
que se abrazaran los cuerpos.

De nuevo vuelta al adiós.
Y otros dos tímidos besos
en las mejillas nos dimos,
junto a las bocas en celo.

Te vi marcharte de nuevo
y aquel cielo tan azul
se volvió gris por momentos.

Y mi sonrisa mudó
volviéndose desespero
al no parar ese tiempo.

De otro gran sueño despierto.
Que cuando sin ti yo duermo
siempre sueño con tu Amor,
por eso tanto te sueño…

© 2016  J.I. Salmerón