Pozo de los sueños

 

Un pozo con deseos en su fondo
donde la luna siempre se asomó.
Brocal donde apoyándome en tus ojos
pedí a aquella moneda solo Amor.

Robé de tu cintura terciopelo,
abrazo preso del amanecer,
donde por un momento fue sincero
el roce de tu piel sobre mi piel.

Tus labios de palabras se llenaron,
mis manos intentando traducir
aquel calor que tus besos dejaron
al presionar tu cuerpo junto a mí.

¡La noche se paró.
Juré que te sentí!
Tu beso me caló
de Amor sincero.

¡La luna se apartó
y entonces yo lo vi!
Tu cuerpo resultó
solo un reflejo.

Mirando en la mañana, junto al pozo,
un beso entre la hierba me encontré.
Lo cual demuestra que no estaba loco,
que fue algo más que un sueño que soñé.

Desde ese día vuelvo cada noche
posando mi mirada en el brocal
donde tus ojos de luna robaron
mi alma que ya no he vuelto a encontrar.

¡Pero yo sé que un día nos besamos,
que tu cuerpo en mi cuerpo estremeció…!
Que aquel calor que sentí de tus manos
no fue reflejo de imaginación.

“Pozo de los sueños”
el nombre que le di.
La sima de un Amor
que fue locura.

La noche que te vi
la magia me envolvió,
y hoy te he vuelto a soñar
bajo esa luna…

©2017  J.I. Salmerón
Anuncios

En las nubes

 

Juan I. Salmerón

Dicen que yo allí resido,
que no me entero de nada,
que vivo siempre colgado
y es perdida mi mirada.

¡Qué sabrán ellos del mar…!
Si es dulce su agua o salada.
¡Qué sabrán de las sirenas
si no han sabido buscarlas…!

Dicen que estoy tan ausente
como un árbol en la playa.
Como una sombra en la tapia
donde el sol su Amor descansa.

¡Qué sabrán ellos del bosque…!
Si a los árboles no hablan.
¡Qué sabrán sobre los duendes
que se han casado con hadas!

Todo porque voy flotando,
con la mirada bien alta.
Todo porque me codeo
con esas nubes que me hablan.

Las que me pasean lejos,
las blancas de la mañana.
Las que me ceden la cuna
de la luna en retirada.

…A veces me llaman loco
por soñar con tantas ganas
y me señalan el paso
si ven mis pies en volandas.

¡Qué sabrán ellos de sueños…!
Si pasan el día a rastras.
¡Qué sabrán lo que es un beso
Si tienen la boca atada!

Yo, mientras tanto, en mi nube,
perdido, sí, pero en casa.
Soñando cerca del mar,
dentro de bosques de hayas.

¡Dejad que siga en mi nube,
aunque me cuelguen los pies,
besando por las mañanas…!

© 2016  J.I. Salmerón