Ya sabes

 

Ya sabes lo que te quiero,
por mis gestos lo adivinas.
Ya sabes cómo me muero
al verte doblar la esquina.

Como la primera vez
que pasaste por mi vida
sin saber que tú serías
de mi vida la heroína.

Y de esto han pasado ya
semanas, meses y años,
los días no te los cuento
por no parecer pesado.

Pero por más que transcurra
la vida sobre nosotros,
tú seguirás siendo luz
en el azul de mis ojos.

Por más que el tiempo se empeñe
y nos maneje a su antojo,
yo seguiré tras tus pasos
sumando un año tras otro.

Ha quedado tanto abrazo
sobre mi espalda marcado
que ahora parecen caminos
donde al borde nos amamos.

Ha pasado tanto Amor
debajo de mi ventana
que se han convertido en río
los besos que tú me dabas.

Ya sabes que eres el sueño
que guardo bajo mi almohada
donde disfruto queriendo
que no llegue nunca el alba.

Ya sabes que eres la paz
que busco en mis horas bajas,
y bandera a conquistar
cuando me meto en batallas.

La noche viene a buscarte,
soy yo con mi negra capa
para que no pueda verte
la luna blanca de plata.

Según cuenta la leyenda
la envidia la está matando
al ver que juntos pasean
tu Amor y mi Amor del brazo.

Ya sabes lo que te quiero,
no hace falta que lo diga,
aunque hoy yo te lo recuerdo
por si acaso se te olvida…

©2017  J.I. Salmerón
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Doblan el tiempo los meses

Juan I. Salmerón

Doblan el tiempo los meses.
Hacen pasar esta vida
entre las hojas de días
de calendarios siguientes.

Y pasan los jueves lentos
en los que no puedo verte,
dejando tardes sin suerte
con este Amor de recuerdos.

Y pasan los labios suaves
por el viento, recordando,
imaginando, evocando
besos llenos de instantes.

Todos los años de otoño,
con hojas que caen al suelo
sin esperanza o consuelo
de completar este sueño.

Se escaparon los besos
del tormento del Amor
dando paso a aquel adiós
de la voz entre mis dedos.

Las hojas siguen cayendo
del calendario a diario
doblando meses y años
hasta que vuelva el tenernos.

Pasa otra hoja de ausencias
del calendario en mi suerte
sin dejar que pueda verte
para aliviarme las penas.

© 2016  J.I. Salmerón