Niebla en el recuerdo

 

Hace frío…
Una mueca por sonrisa
lleva el alma reflejada.
La niebla todo lo abarca.
Y una hoja seca,
que ya no ve el futuro
a su alrededor,
vuela desde la rama del árbol
hasta la negra explanada.

Es muy tarde…
Se adivina cómo el viento
arrastra sin compasión
cada rastro de recuerdo,
cada suspiro de tiempo
que llevábamos prendido
sobre el pecho,
sujeto con un liviano
alfiler sin pasador.

Yo tampoco adivino
lo que acontece más lejos.
Yo también noto ese frío
calando en mi corazón.
La niebla sobre mis ojos
ha vuelto a color incierto
los recuerdos que hoy han vuelto,
los que ahogaban mi interior.

Hoy el olvido se ha roto.
Hoy ese parque brumoso
respira restos de ayer.
Toca sobre mis hombros
el árbol de los momentos,
y con raíces de tiempos
que han arrastrado los vientos,
atrapa fuerte mis pies.

Hace frío…
Es muy tarde….

Hoy la noche solo se adivina,
la bruma se apresó de ella.
Es como nuestra memoria,
que encerrada vive ausente,
y entre niebla de otro tiempo
ya no conseguimos verla.
Por más que uno se esfuerce,
por más que uno se empeña…

©2017  J.I. Salmerón
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Tu recuerdo

063

…Como una nube blanca
en cielo de tormenta.
Como vivos colores
de flor en el invierno.
Como sombra en verano
donde el descanso empieza.

Así es en mí la ilusión
cuando tú no estás conmigo.
Así mis días de espera
hasta que venza el olvido.

…Como poner descalzos
los pies sobre la hierba.
Como el suspiro viaja
de tu boca a mi oído.
Como la dulce espera
si tus pasos se acercan.

Así es en mí tu recuerdo,
como esas gotas de Amor
que dejaste al despedirte
en ese abrazo de adiós.

…La noche se volvió oscura y tensa,
no hay luz en el cajón de los recuerdos.
La mano en la penumbra busca inquieta
tu pecho en su latir de otros momentos…

Como el súbito paso de una estrella
buscando en lo fugaz de su destino,
así mi corazón busca tu estela
hasta que en mi interior no haya latidos…

…Como una gran cascada
lanzada por el río.
Como el lobo le llora
aullándole a su luna.
Como de un huracán
su centro en remolino.

Así de inquieta mi alma
errante por el mundo
hasta que dé contigo…

© 2016  J.I. Salmerón

El pescador de recuerdos

 

Juan I. Salmerón

El pescador de recuerdos, me llaman…
Paciente navegante con mi barca
en río dulce o en mar salada.
Bogando el corazón por estribor
y al palo mayor, las velas blancas.

Nunca dejo de buscar en el ayer
aunque mi rumbo sea el mañana
esas tardes románticas de Amor,
de ahí que sea mi afición ser pescador
y atrapar entre mis redes la añoranza.

El pescador de recuerdos, me llaman…
En barca vieja navego el tiempo.
¡Hay tanta historia que echar de menos!
Los remos brazos que abrazan agua
como abrazaba yo ayer tu pecho.

Navego lento, recito versos,
que así es más fácil pescar momentos.
Y cuento estrellas si ya es de noche
y envuelvo en llanto luz de luceros.
Y entre el silencio les cuento esto:

…Tengo una caña de pesca,
toda ella de bambú,
y con mi Amor como cebo
la echo a esas aguas revueltas
donde descansan los tiempos.

Espero pacientemente
mirando fijo el anzuelo,
y cuando veo que el hilo
parcialmente ya se ha hundido
tiro con fuerza hacia el cielo.

¡Y allí que sale el recuerdo,
enganchado de mi Amor…!
y pienso hacia mis adentros
que de ayeres y momentos
hoy cenaremos mejor…

…El pescador de recuerdos, me llaman.
Si tú no tienes ningún momento
no te preocupes, yo te los presto…

© 2016  J.I. Salmerón

La distancia

Juan I. Salmerón

Hay muchas veces que la distancia
es tan sumamente grande
que su peso no lo puede
aguantar la memoria.

Y se desborda como lágrimas
que explotan desde el alma,
desde lo más profundo de nuestro cuerpo,
entre silenciosos y lentos minutos eternos…

Hay muchas veces que por más
que lo intente el recuerdo,
el pasar de los tiempos
termina por convertirse en una neblina,

en una lluvia de invierno
que te impide ver más allá
de unos pocos cercanos momentos,
y te cala por dentro.

¡Y no lo puedo hacer presente hoy,
no puedo acercar esos recuerdos,
no puedo hacer que vuelva nuestro Amor,
que en mi reloj se haga amanecer
esta noche que me atrapa con lamentos…!

…Hay muchas veces que la distancia,
tristemente,
es el morir del sentimiento…

© 2016  J.I. Salmerón

Pobre momento de ayer

Juan I. Salmerón

Pobre momento de ayer
que hoy olvidado te sientes
tan lejano, tan distante,
tan perdido en los recuerdos
que te has vuelto indiferente.

Pobre pasado marchito,
como flor de invernadero
que alegrando en la ventana
y a pesar de ser tan bella
murió por falta de riego.

El tiempo fue tu ladrón,
te prometió ser eterno
pero cometió traición
conjugando el verbo ser
en pretérito imperfecto.

¡Ay… Ese instante fugaz
que no llegó a ser momento…!
¡Ay… Los recuerdos vencidos
que ya no vienen conmigo
aunque en mis noches los sueño!

Pobre Amor, pobre, tan lejos,
tan ausente en la emoción,
tan falto en mi corazón,
el que ayer fuera camino
del beso que compartió.

¡Cómo son esos recuerdos
que van y vienen cual viento…!
¡Cómo engañan mi sentir
haciendo vivir en mí
un ayer de instante hoy muerto!

¡Espera un poco, mi ayer…!
¡No me abandones, recuerdo…!
No dejes que mi alma muera
por la ausencia de ese tiempo
que hoy siento añorar tan dentro…

© 2015  J.I. Salmerón

Hay momentos que debemos apresar

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Hay momentos que debemos apresar
como cárcel de burbujas en el mar.
Sentimientos, como las olas de espuma,
que te empapan de recuerdos uno a uno.

Las personas las encuentras
en mitad de los paseos de la vida.
Imposible ya borrarlas,
como nombres que en la piedra se perfilan.

Hay momentos que se clavan en el alma
como un árbol sus raíces en la tierra.
y sus frutos se descuelgan de sus ramas
como lágrimas que por mejillas ruedan.

Hay personas que en el corazón anidan,
hay amores que se pierden en esquinas,
y al volver para buscar aquellos besos
solo encuentras soledad, sábanas frías.

…Pero sigue así la vida, con momentos tan profundos.
Sentimientos que cautivan, y recuerdos que recuerdan
cómo vivimos de intenso para ganar la partida,
cómo buscamos los besos perdidos por las esquinas…

apresando los momentos,
encontrando las personas,
anidando en esos besos
que yo añoré de tu boca…

© 2014  J. I. Salmerón