Cómo empuja el silencio al pasar

…Cómo sopla este viento.
Cómo empujan las olas del mar.
Cómo arrastra el silencio
tu recuerdo otra vez al pasar.

Cada tarde que intento
nuevamente olvidarte, y ya está,
vuelves tú con tus besos,
como ola, de nuevo a mojar.

Y no encuentro remedio,
o tal vez no lo quiera encontrar,
que me borre por dentro
tantos años intensos de amar.

…Cómo extraño tu risa,
cómo falta en mi oído tu voz.
Cómo duele este tiempo
que sin ti queda ausente de sol.

Cada paso en la arena
se hunde más mi agonía y dolor,
y se agrandan las grietas
de este pobre y débil corazón.

Vuelvo solo.
Cae la noche a mi alrededor.
Cuesta poco
tu recuerdo en la puesta de sol.

¡Si mañana hace viento.
Si las olas se salen del mar.
Si me abruma el silencio,
volveré por si acaso tú estás!

Y si no te recuerdo,
hace tanto que ya se marchó,
llámame tú de lejos,
llámame y volaré hacia tu Amor.

…Cómo duelen las olas
cuando tocan la playa y se van.
Cómo sopla tu ausencia.
Cómo empuja el silencio al pasar…

©2018  J.I. Salmerón
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Se estremecían las olas

Juan I. Salmerón

 

…Se estremecían las olas
cuando abrazaban tu cuerpo.
Se las oía llorar
al regresar mar adentro…

Hoy siento envidia del mar
que baña en sal tu figura
dejando besos de espuma
repartidos por tu piel.

Y te entregas a su azul
como si fueran mis ojos
y en el vaivén de sus aguas
te vas dejando querer…

De la arena tengo celos
cuando la oprime tu pecho.
Oír tu respiración…
¿Puede haber mayor anhelo…?

Suspiro por ser la brisa
que calme al fin tus calores.
Que besa, fresca, tus noches
y en tu camisa se esconde.

Mi cuerpo ansía ser sol
y no dejar de mirarte.
Que te abrace mi calor
con esas ganas de amarte…

Hoy quisiera que tu cuerpo
navegara entre mis brazos.
Hoy quisiera que tus besos
fueran velas de mi barco.

Y así dejarme llevar
donde tu boca me lleve,
sin importar a qué rumbo
porque tu Amor no se pierde.

A esas olas hoy comprendo,
que yo también te abracé.
Me estremezco si lo pienso
y al recordarlo, lloré.

Hoy tengo celos del mar
que me robó tu querer…

© 2015  J.I. Salmerón

Virgen del Carmen

Juan I. Salmerón

 

Yo quiero felicitarte
por ser la Virgen del Carmen,
la que da luz a tu nombre,
la patrona de los mares.

La que impide que las olas
silencien tus ojos grandes,
convirtiendo en día calmo
los más bravos oleajes.

Tu nombre me trae, me lleva,
a esas noches estrelladas,
a esas noches que el recuerdo,
de puntillas, se asomaba

y me traía jirones,
retazos de luna clara,
donde tu nombre dormía
entre los brazos del alba…

Feliz por llamarte Carmen,
por el coraje que emanas,
feliz por ser luchadora,
por sentir con todo el alma.

Feliz, yo, de conocerte,
-los que te sienten, lo saben-
la grandeza de tu esencia
y tu bello nombre, Carmen.

© 2015  J.I. Salmerón

…En tu mirar yo me miro

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…En tu mirar yo me miro
como en espejo del alma.
En tu mirar veo luz
aunque la noche te tapa.

En tu mirar solo sueños,
que tu mirar los delatan.
En tu mirar yo me pierdo
para soñar junto al alba.

En tu mirar solo paz,
dos faroles encendidos
para perderse en la noche,
como entre nieblas de un río…

Tus ojos y tu mirar,
que son como mar en calma.
Es tu mirar el que pierde
al que en sus olas se baña…

Gracias por ser tú
destino de ellos,
hermoso descanso
para mis versos…

Yo Voy…
Pero luego vuelvo,
que tú serás siempre
mi punto de regreso.

Y tu mirar…
Esa luz de ese puerto
en el que atracan mis besos…

© 2014  J. I. Salmerón

¡Volví de aquellos mares…! Tarea terminada.

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Cerquita de nuestro mar, junto a la playa de arena…

¿Escuchas cómo las olas mecidas por la marea

se acercan para llevarte mis sueños de luna llena…?

Robustas son sus paredes, maciza piedra en la orilla

para que el mar, sus bravuras, apenas le hagan herida.

Con un gran patio adosado para corceles viajeros

que engalanados te lleven, como un delfín, mar adentro.

En cada esquina una almena, como faros centinelas,

para que veas desde ellas mi Amor dejando su estela.

Para que veas, de lejos, como me traen estos mares

al abrazo de esos besos que recibí un año antes.

…Mi sueño ya está cumplido: volver a verte otro año.

poder dejarte el castillo, esos dos corceles blancos,

Poder dejarte mis besos sobre tus besos clavados,

poder mecerte en mis sueños hasta que vuelva otro año…

Cerquita de nuestro mar, donde el Amor disfrutamos…

Junto a la playa de arena, donde un castillo forjamos…

 

Sí, ya ves, al final yo regresé y cumplí mi cometido, el que pedía mi Inés, y le regalé el castillo y me lo pasé tan bien…

Pues nada, que se acabó, que ya no hay arena blanca, ni cervecita ni sol, que la rutina me atrapa sin piedad, sin darme tregua, sin esperar que mi mente ya sepa dónde se encuentra, sin esperar que mi cuerpo se adapte a esta nueva era que empieza con este mes, con septiembre, el traicionero, que no entiende que el verano no se acabó en mi mente… ¡Sufrido sueño de verano ausente…!

A mí se me hizo muy corto, aunque he de reconocer que un poco de menos os eché y ya tenías ganas de volver, con la frente marchita por los rayos de sol, pero volver.

Gracias por la espera, espero contar de nuevo con todos vosotros para continuar con esta andadura que es escribir, pintar con luz y gozar…

¡Gracias a todos por estar…!

Especial mención hoy a los que han regresado de nuevo a casa, a los que han terminado, como yo, con su sueño de verano. Pero no temáis, que seguro que ahora empieza un sueño mejor, un sueño más cercano, un sueño de otoño, un sueño, quizás, más deseado…

¡Animo, que juntos haremos que ese sueño perdure en nuestro ser como un largo abrazo…!

¡Como un infinito y cálido abrazo…!

¡Bien hallad@s!