Se va la tarde, se va

Se va la tarde, se va.
Se va la tarde y asusta
quedarse en la oscuridad,
perdido en esta penumbra…

La luna sabe el secreto
de los amores nocturnos.
Sabe que el beso hablará
por los caminos sin rumbo.

¡Y el abrazo, y el deseo,
y la pasión cuando brota
al roce de cada piel
cuando desnudas se tocan…!

Se va la tarde, se va.
Con ella las esperanzas
de ver de nuevo brillar
el sol besando tu cara.

Todo pausado y silente.
Tu falda el viento alborota.
Las hojas sobre el camino
tejen de otoño tu alfombra.

¡y la vida, al caminar,
se va detrás de tu sombra.
Y tu pelo añorará
mi mano cuando lo toca…!

Se va la tarde, se va.
Se va detrás de tu huella.
La noche vuelve a ganar
y tu recuerdo se lleva.

©2018  J.I. Salmerón

 

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Nos atrapa el invierno

Hoy nos atrapa el invierno
y el sol se vuelve de hielo
haciendo su luz pequeña
y la tarde, oscuridad.

Hoy da comienzo el solsticio,
la luz se acuesta temprano.
Apenas el sol madruga,
y el frío se hace notar.

Y todo parece ir más despacio.
Amarilla letanía
de las hojas al pasar…

La hoguera al recuerdo lo va quemando.
La brisa sobre tus ojos
deja lágrimas de mar…

Hoy tuve en brazos un sueño
que perseguí de pequeño.
Hoy mis manos eran alas,
y mi vida era volar.

Pero el solsticio de invierno
me dejó pegado al suelo,
y entre las ramas desnudas,
mi sueño se fue a anidar.

Siempre es oscuro y denso el deseo.
Cuando despiertas de nuevo
solo existe realidad.

Cierro los ojos al frío invierno.
Con la esperanza de un día
volver de nuevo a soñar…

Hoy nos atrapa el invierno,
el sol se ha marchado ya…

© 2017  J.I. Salmerón

Una suave luz

 

Se coló una suave luz
al rincón de la habitación
donde el sol nunca se acostó
encontrando a la oscuridad,
donde siempre reinó el final.

Y su voz fue como un compás,
ese son que empezó a bailar,
que embrujó como si en el mar
cada ola que viene y va
le acunara en la tempestad.

¡Y pensó en dejar su huella
como un día al despuntar!
¡Como cada madrugada
lo hace en el amanecer!

¡Y quiso dejar su beso
hecho de luz!
¡Quiso repetirlo hoy
como hizo ayer…!

Era un claro de luz, tal vez,
una estrella que fue a perder
en la noche sombría y gris
el espacio donde colgó
la ilusión que un Amor le dio.

Y al brillar volvió a recordar
que en la sombra no quiso estar
y a su luna le dijo adiós
para entrar en tu habitación
al rincón donde no hubo sol.

¡Al entrar por la ventana
te buscó en la oscuridad!
¡Y bailó a ti tan pegado
que en tus ojos se vio la luz!

¡Es la estrella que brillaba
en el rincón!
¡Es la luz que siempre está
donde estás tú…!

…Esta noche no habrá lugar
donde tú vuelvas a sentir
el rincón de la oscuridad
donde el sol nunca quiso ir,
porque allí habrá una suave luz
que por ti siempre brillará…

© 2017  J.I. Salmerón

Luna nueva

Juan Ignacio Salmerón

Si tú te fijaste bien
no quiso salir la luna,
no quiso hacer competencia
a esa luz que desprendías.

Para poder regalarte
su oscuridad más profunda
envuelta en sus estrellitas,
la luna nueva que había.

¡Y es que ese día, tú misma,
una luna parecías…!

Vaya detalle de luna,
de luna que en ti confía,
dejar así de brillar
para que fuera tu día.

Dejar el protagonismo
a quién se erigió en su guía,
dejar que solo brillara
ese sol de medio día.

¡Y es que ese día, tú misma,
una luna parecías…!

…Y no es suerte que coincidan
luna nueva con tu día,
es tan solo hacer justicia
porque tú lo merecías.

Porque tú sabes cuidar
a la luna cuando brilla
y también sabes llorarla
cuando oculta se nos brinda.

¡Y es que ese día, tú misma,
una luna parecías,
rompiendo la oscuridad
que la luna te ofrecía…!

© 2015  J.I. Salmerón