Aunque llueva por fuera

Juan I. Salmerón

Dolió tanto el Amor al partir.
Se hizo tan pequeña y lejana
esa verde vereda…

Y la lluvia, en sus gotas, clavaba
tu adiós en mi cuerpo.
Y la vida, ya rota, a rodar
se dispuso en silencio…

Y vi pasar el ayer, a lo lejos,
sin mirarme a los ojos,
sin pararse a chalar
ni siquiera un momento.

Es posible que ya
no se acuerde de mí,
que no quiera traerme el ayer
en que fui tan feliz.
Quizá extraña mi aspecto.

Por las horas cautivas
que le hice sufrir.
Por los celos que tuve,
por dejarte partir.
Por doblar mi dolor
y llorar en silencio…

Ya lo sabe la noche.
Ella aún guarda el recuerdo
de tu andar, de mis besos,
del sentir de tus labios,
del temblar de mi cuerpo.

Aunque hoy,
no te pueda ya ver.
Aunque hoy,
no te traiga consigo
en su tren nuestro ayer.

Aunque llueva por fuera,
por detrás del cristal
de la acera,
aunque pase la vida,
siempre habrá junto a ti
un Amor esperando
en un alma cautiva…

© 2016  J.I. Salmerón

No pude verte partir

Juan I. Salmerón

No pude verte partir.
Y cerré mis ojos
como si ese triste momento
no fuera nunca a suceder.

Te marchaste despacio,
y nunca llegué a saber
si quizás fui yo
el que te dejara huir.

La mañana me tumbó,
y el frío de ese agosto
traspasó mi corazón
dejando hielo en mi recuerdo.

Yo volví sobre mis pasos,
que marcados en asfalto
de ilusión en su venida,
ahora en barro naufragaban.

Y mis lágrimas ahogadas
en la angustia del adiós
se bañaban con su sal
junto al mar de tu partida.

En mi mente esa canción
que escuchaba aquella noche
donde tu ser y mi Amor
al final ponían vida.

Y se olvidaron mis manos
de tu rostro en sus caricias.
Y tu voz enmudeció
como el viento que no silba.

Y después llegó la tarde,
y la noche, y otra tarde,
y otra vida sin razón,
y el pasar de un nuevo día…

No pude verte partir.
O quizás no quise imagen
que dejara en mi recuerdo
a tu amor en despedía…

…Todo sueño, en lo peor,
se convierte en pesadilla.
Fue lo mismo que tu Amor,
que yo esperaba un sillón
y no fue siquiera silla…

© 2016  J.I. Salmerón

Si me voy

Juan I. Salmerón

…Puede que sí, que algún día,
al final, tenga que irme
y tú me veas partir
tras el cristal de una tarde.

Pero mi Amor quedará
y quedarán mis abrazos
que en noches de soledad
a ti te harán recordarme.

¡Y mis besos quedarán,
y mi forma de tocarte,
y esa canción, que al bailar,
yo puse letra al besarte…!

Puede que sea el destino
el que me indique otro valle
donde el sentir de mi alma
de nuevo en Amor descanse.

Y otra agua tan cristalina
como tus ojos al verme
sacien de nuevo la sed
que me secó por perderte.

Me iré tal y como vine,
la ausencia vendrá conmigo,
y un hueco en el corazón
que jamás se tapará.

Me llevaré las palabras
que recorrían tu cama,
que en noches me regalabas
y que me hacían soñar.

Y en mi recuerdo tu Amor
que para mí fue el más grande.
Tú has sido en mi corazón,
que tantas puertas abrió,
la dueña de toda llave.

…Puede que sí,
que un día se haga de noche
y no me veas venir…

© 2015  J.I. Salmerón