Llueve en tu corazón

Ya sé que llueve y se moja
el corazón que tú guardas.
Ya sé que se empapa el alma
que llevas en tu interior.

Que las lágrimas descienden
sobre tu cara en cascada.
Que tus ojos, tristes, nadan
para escapar del dolor.

Pero la vida es así,
un río cuya corriente
te arrastra a ese mar de dudas
donde te crees ahogar.

Un huracán que te empuja
como a hoja seca de un árbol.
Tu voluntad va quebrando
llevada a cualquier lugar.

Tan solo déjalo estar.
Espera a que el cielo ceda.
Que salga el sol cuando quiera
y que caliente tu adiós.

Espera y verás de pronto
cómo la lluvia ha pasado,
muriendo el cielo nublado,
volviendo a brillar el sol.

Ya sé que se clava y duele
la ausencia que hay en tus ojos.
Ya sé que es cosas de locos
poder vivir sin Amor.

Que el vacío que se siente
no se llenará con nada.
Que hoy la luna no se para
dando a tu noche color.

Ya sé… que a veces a mí me duele.
Ya sé… lo que es vivir sin Amor.
Ya sé cuando llueve tanto
y el corazón va nadando
mojado en llanto y dolor…

©2018  J.I. Salmerón

 

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Vestidas de Navidad

Ya se engalanan las calles
vestidas de Navidad,
con los colores de luces
que nos adornan el paso.

Ya está el recuerdo acechando
rondando cada rincón
de esos momentos pasados.
¡Agujas del corazón…!

Y abandonamos el paso
del día a día, y brindamos.
Ni el frío nos hace daño,
nos calienta la emoción.

Toda esa gente que ayer
apenas sí nos fijamos,
hoy le estrechamos la mano
para sentirnos mejor.

Es lo que tienen las fiestas,
que todo lo vemos bien.
Y aunque nos llore el recuerdo,
con risas nos lo secamos.

Y ese pellizco que damos
tan dentro del corazón,
vamos riendo el dolor,
y a solas, luego, lloramos.

Colores en las alturas
y abajo el suelo gris pardo.
Hoy vamos a celebrar,
que las fiestas van llegando.

Que dentro de poco quitan
los colores de lo alto,
apagan luces y… ¡acción…!
Comienza lo cotidiano…

© 2017  J.I. Salmerón

Memoria

Juan I. Salmerón

Es extraño como el recuerdo,
a veces,
pasa tan lento a nuestro lado.
Como deja tan atrás,
tan distantes y olvidados,
momentos que fueron luz
y hoy ya solo son las sombras
de las luces del pasado.

Es tan rara esta memoria
para seguir recordando…
Hay veces que lo reciente
me cuesta un mundo pensarlo
y dudo si su recuerdo,
que apenas es detallado,
no será de hace más años.

Y sin embargo el pasado,
el pasado ya lejano,
el de partidos de fútbol
cuando tenía diez años,
el de las tardes de cine
viendo a los indios luchando,
esos, esos parecen de ayer,
de esta mañana temprano.

Yo creo que esos recuerdos
son cosa del corazón,
que aquí atiende la emoción
de no poder olvidarlos.
Son recuerdos como besos
que acariciaron el alma
y aunque el cerebro no guarda
el sentimiento se encarga
de no firmarle su adiós.

Hay otros recuerdos torpes,
recuerdos que aunque me empeñe
no me acordaré de ellos
y estoy seguro que bellos
serían de recordar.
Pero no hay forma de hurgar
en ese fondo de armario
donde el paso de los años
no quiere dejarse amar.

Extraño es este recuerdo
que tan lento pasa al lado,
ahora sombra, ahora más claro,
como el cielo de tormenta
de esta primavera en mayo
que amanece sin el sayo
y en la tarde el aguacero
te empapa sin tú querer…

Es extraña esta memoria
¿o no…?
No lo sé…
Mejor te lo digo hoy
que si me espero a mañana
entre las nubes y el agua
no sé si me acordaré…

© 2016  J.I. Salmerón

Tu olvido

Juan I. Salmerón

Se enganchó mi alma
en el alambre de espino
de tu olvido.

Y la herida dolió,
que no hay muerte peor
que ignorar que nos quisimos.

Se desangró mi corazón
y gota a gota fue tu adiós
el que borrara mi pasado.

Y fue el silencio
el que extendiendo su querer
me fue abrazando hasta matarlo.

Todo de pronto se paró
y hasta la vida en su correr,
como cascada de ese río,

dejó de pronto de avanzar
para mecerse en mi recuerdo
como remanso en remolino.

Ya no supiste más de mí,
ya no imploré que me durmieras
entre los brazos de tus besos.

Por eso huyó mi sentimiento
en ese barco que fue abril,
para alejarse poco a poco de tu cuerpo.

Y navegar en el adiós
desde las playas de carmín
que yo en tu labio como ola emborroné

al despedirme aquella vez
con lágrimas llenas de Amor
que hoy tristemente en mi recuerdo son ayer.

Que tu olvidar fue mi morir
y tu partida un gran dolor
donde mi alma fue sufrir
entre los dientes de un adiós…

© 2015  J.I. Salmerón

Pobre momento de ayer

Juan I. Salmerón

Pobre momento de ayer
que hoy olvidado te sientes
tan lejano, tan distante,
tan perdido en los recuerdos
que te has vuelto indiferente.

Pobre pasado marchito,
como flor de invernadero
que alegrando en la ventana
y a pesar de ser tan bella
murió por falta de riego.

El tiempo fue tu ladrón,
te prometió ser eterno
pero cometió traición
conjugando el verbo ser
en pretérito imperfecto.

¡Ay… Ese instante fugaz
que no llegó a ser momento…!
¡Ay… Los recuerdos vencidos
que ya no vienen conmigo
aunque en mis noches los sueño!

Pobre Amor, pobre, tan lejos,
tan ausente en la emoción,
tan falto en mi corazón,
el que ayer fuera camino
del beso que compartió.

¡Cómo son esos recuerdos
que van y vienen cual viento…!
¡Cómo engañan mi sentir
haciendo vivir en mí
un ayer de instante hoy muerto!

¡Espera un poco, mi ayer…!
¡No me abandones, recuerdo…!
No dejes que mi alma muera
por la ausencia de ese tiempo
que hoy siento añorar tan dentro…

© 2015  J.I. Salmerón