Sueño rosa

Sentada bajo ese cielo,
de espaldas a todo el mundo.
Brazos y dorso desnudos
y rosa todo tu pelo.

Pensaba en nada concreto,
tan solo el tiempo pasaba.
Un perro blanco ladraba
suelto de dueño en el suelo.

Te dije que me gustabas,
aunque la voz fuera dentro,
como un triste pensamiento
que no encontrara palabra.

Pero estuve imaginando
todo lo que te diría
al despertar cada día
después de estarte soñando.

¡Rosa es tu piel, lo adivino…!
¡Rosa es tu voz cuando me hablas…!
¡Rosa mi suave caricia
cuando recorre tu espalda…!

Seguía detrás de ti.
Seguía en ti imaginando
a cada beso volando
buscando ser tu elixir.

Pero como eras un cuento,
una fábula, sin más,
llegó tu triste final
acabando el argumento.

Tú te fuiste del lugar
dejando el sitio vacío,
y yo seguí con lo mío
que por lo visto, es soñar…

Desde entonces voy buscando,
cuando el sol casi se ha puesto,
a una mujer, pelo suelto,
que tiña en rosa, soñando.

Pero no logro encontrarte
por mucho que ando la acera.
Serás de nuevo quimera,
un sueño será alcanzarte…

© 2017  J.I. Salmerón
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Contigo no me concentro

 

Tú nublas mi pensamiento
cuando a tu lado paseo.
Pendiente siempre de ti
a cada paso que demos.

Pierdo la concentración,
aunque el deseo va intacto.
Pierdo también ese sol
cuando haces sombra a mi lado.

Y mientras, en fila india,
cientos de hormigas trabajan
cargándose a sus espaldas
los víveres del invierno.

Mientras nosotros, cigarras,
cargamos tan solo el sol
y nos pasamos la noche
ociosos tomando el fresco.

Y sigue mi pensamiento
clavándose en tu mirada
sin dejarle a mi rimar
juntar pasión con palabras.

Cuarenta y seis pasos más
y no hay forma de frenarlo.
Esa fragancia de flores
cuando se acercan tus labios…

¡Un petirrojo volando…!
Puede que sea un jilguero
acercándose a su nido
lleno de plumas piando.

Vuela del campo a sus crías,
en su pico el alimento
que hará que pronto abandonen
su casa y salgan volando.

Ya he desistido en pensar,
no hay forma de concentrarme
cuando traviesa, tu mano,
coge la mía en el aire.

Me abandono a tus encantos,
me dejo llevar tan lejos
como me lleven las plumas
de mi disfraz de jilguero.

Recuperando la fuerza
cargo el Amor a mi espalda
mientras la fila de hormigas
aplauden a mi llegada.

Mañana, si tú no vienes,
volveremos a intentarlo.
Porque si estás a mi lado
no hay verso ni rima alguna
que se interponga a tu encanto.

…Quizás fuera un verdecillo
en lugar de ser jilguero.
¿Y las hormigas…? ¡Esas sí…!
Pequeñas de cuerpo negro…

© 2017  J.I. Salmerón

Sentado en el portal

Juan I. Salmerón

Sentado en el portal de aquella casa,
entre las sombras que al portón huían
queriendo ser el sol de media tarde,
oí mi corazón cómo latía.

Y no era sinfonía sosegada,
no era el suyo el trotar de otros momentos
cuando el ritmo pausado me entretiene
cantando en mi interior odas y versos.

Más bien latía en su loca carrera
como lo hace al volver de andar ligero
cuando siento escapar por mi garganta
el músculo de vida en su bombeo.

Ignoro por qué apremia acelerado
si apenas de esta silla no me muevo,
tan solo el pensamiento sale andando
viajando entre caminos de recuerdo.

¡Y vuela entre las copas de los chopos…!
¡Y salta lado a lado riachuelos…!
¡Y sube los senderos escarpados
de los montes que añoro de pequeño…!

Y corre de tu mano por los campos,
buscando el abrazarse con tu cuerpo
cuando el sol, poco a poco, en los veranos,
se iba marchando lento por el cerro.

Recuerda el pensamiento en mi recuerdo
cómo nadaban juntas nuestras bocas
en aquellos interminables besos
donde los labios se besaban horas.

Donde era solo el néctar alimento
y un frenesí rozar tu pecho siempre.
Donde a tu cuerpo, pegado a mi cuerpo,
hacía de colchón el trigo verde…

…Sentado en el portal, en su penumbra,
soñando esta emoción a solas pienso,
si el corazón se verá atropellado
por estos sentimientos tan añejos.

Son tan fuertes los momentos vividos
en este espacio tan corto de tiempo
que no me ha de extrañar que se acelere
mi pobre corazón con los recuerdos…

…Sentado en el portal de aquella casa,
latiendo el corazón,
la noche espero…

© 2016  J.I. Salmerón

Cerraste fuerte la puerta

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Cerraste fuerte la puerta,
la empujaste tras de ti
con un manotazo duro.
Y aún así, dejaste escapar
por la rendija de abajo
una parte de tus sueños.

Fue como la tarde cuando
va pasando el tiempo,
que por mucho que la aprietes
en tus puños tan cerrados,
se va apagando su luz
y solo deja el recuerdo.

Cerraste fuerte los ojos,
los cubriste con tus manos
como si fuera una cárcel
y sus barrotes tus dedos.
Pero escapó el pensamiento
y tu mente fue un desierto.

Es como esa luna llena
que contempla enamorada
tu mirar entre sus sueños
y es raptada por las nubes,
que no la vuelves a ver
aunque la eches de menos.

Pensaste incluso en volver
para comenzar de nuevo,
pero no estaba el camino
que te trajo a este lugar,
tú ya elegiste el destino
aunque fuera en corto vuelo.

Fue como echar a volar
cerrando fuerte los ojos
porque te guiaba un sueño,
y al querer volver de nuevo
ya no hay puerta a la que entrar
que esperase tu regreso.

© 2016  J.I. Salmerón

De besos lleno la fuente

Juan I. Salmerón

De besos lleno la fuente
donde beban hoy tus sueños.
Abrazos cuelgo en las perchas
de los armarios del alma.

Y si te sientes con frío
y has perdido la esperanza,
cubre en mi abrazo tu cuerpo
y sacia tu sed de Amor
en los labios de mi agua.

Si esta noche pasa lenta,
si hoy desvelas tu secreto
a la luna cuando baje
a acurrucarse en tus sueños.

No te olvides de contarle
que soy feliz con tus besos
que entre tus brazos son dulces,
a pesar que la distancia
robe insistente el momento.

Como decirte esta noche
que yo he llenado mi sueño
de tanto que te imagino,
de lo que te echo de menos.

Que me rebosa el sentir
de la emoción de tu cuerpo
cuando en abrazo se funde
tu corazón en mi pecho
dejando tanto recuerdo.

¡Desbordas mi pensamiento
y se incendia mi deseo
de repartirnos los besos
que nos debemos a cientos…!

No dejes que se apodere
la nube que cubre el cielo
de la luna de tu Amor.
Si quieres seguir volando
en mi sueño yo te espero.

© 2016  J.I. Salmerón