Rosa, Rosae, Rosam

©2018  J.I. Salmerón
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Sueño rosa

Sentada bajo ese cielo,
de espaldas a todo el mundo.
Brazos y dorso desnudos
y rosa todo tu pelo.

Pensaba en nada concreto,
tan solo el tiempo pasaba.
Un perro blanco ladraba
suelto de dueño en el suelo.

Te dije que me gustabas,
aunque la voz fuera dentro,
como un triste pensamiento
que no encontrara palabra.

Pero estuve imaginando
todo lo que te diría
al despertar cada día
después de estarte soñando.

¡Rosa es tu piel, lo adivino…!
¡Rosa es tu voz cuando me hablas…!
¡Rosa mi suave caricia
cuando recorre tu espalda…!

Seguía detrás de ti.
Seguía en ti imaginando
a cada beso volando
buscando ser tu elixir.

Pero como eras un cuento,
una fábula, sin más,
llegó tu triste final
acabando el argumento.

Tú te fuiste del lugar
dejando el sitio vacío,
y yo seguí con lo mío
que por lo visto, es soñar…

Desde entonces voy buscando,
cuando el sol casi se ha puesto,
a una mujer, pelo suelto,
que tiña en rosa, soñando.

Pero no logro encontrarte
por mucho que ando la acera.
Serás de nuevo quimera,
un sueño será alcanzarte…

© 2017  J.I. Salmerón

Escribe tú el argumento

Juan I. Salmerón

 

Queremos siempre vivir el mejor de los momentos.
La vida siempre en color,
la bella puesta de sol,
y la rosa sin espinas.

Queremos ver el camino sin cuestas, siempre recto.
Con flores a nuestro paso,
cielo azul por todos lados,
y las calles sin esquinas.

Pero la realidad es a veces bien distinta.
Hay días que es gris el cielo
y no encontramos consuelo
ni abrazo que nos abrigue.

Lo que ayer era tan bello hoy tiene muy mala pinta.
Los charcos bajo los pies,
la lumbre por encender,
y el frío polar que sigue.

Por eso es fundamental la actitud a mantener,
para pintar de colores
ese cielo tan plomizo.
Para ir plantando de flores
las laderas del camino.
Para doblar las esquinas,
para subir esas cuestas,
y cuando el alma tirite
buscarnos un buen abrigo.

Queremos siempre vivir el mejor de los momentos,
por eso es que hay que luchar
sin perder de vista el sueño.
Las espadas siempre en alto,
no cejar en nuestro empeño.
Y si no te gusta el libro
no continúes leyendo,
no pases sin más las hojas
y escribe tú el argumento.

© 2017  J.I. Salmerón

El libro y la rosa

 

105-2

La rosa se enamoró
del libro que en su interior
guardaba en tinta de versos
bellos poemas de Amor…

“Te quiero, libro de letras…”
Le dijo la bella flor
que de amarillos peinaba
sus cabellos bajo el sol.

Deseó el libro los besos
y ese abrazar tan intenso
que prometía la rosa
dar a su amado en secreto.

“Quiero que seas mi reina,
que perfumes cada letra,
que tu jardín sea emblema
de mis páginas rimadas.

Quiero, mi flor, dar palabra
que entre mis letras haremos,
sobre verso y verso, eterna,
la historia de libro y flor…”

…Y la rosa dijo adiós
al rosal donde era rosa,
y aún sabiendo que moría
su fino tallo cortó.

Y a su libro se abrazó
para vivir poesías
de besos, lunas y ríos,
de bellos cantos de Amor.

Y aunque de grises se vio
entre rimas reflejada,
su belleza marchitada
por secar su corazón,

siempre feliz fue la rosa
Porque su libro la amaba,
y sus palabras morada
donde su sueño cumplió.

La rosa se enamoró…

©2015  J.I. Salmerón