Al alba

Al alba pierde la noche
la capa donde se oculta.
Al alba van las estrellas
apagándose una a una.

Al alba, mueren las sombras.
Al alba, todo es penumbra.
Al alba vuelan los sueños,
los que se tejen de luna.

¡Y los amores de noche,
los que se abrazan y acunan
cerrando fuerte los ojos
para sentirlos más cerca,
al alba viajan y mudan…!

Porque de día, la vida,
no entiende de sentimientos.
Porque la vida, de día,
no se entretiene en momentos.

Al alba, siempre buscando
donde está el fin del camino.
Al alba, siempre esperando
a que tu abrazo sea mío.

Al alba, sale el lamento.
Al alba, llora el rocío.
Al alba va el pensamiento
llenándose de tu olvido.

-Yo quise tener al alba
un gorrión dentro de un nido,
uno que cante muy alto
para no quedar dormido.

Por si regresara al alba
y, al alba, mi sueño olvido,
ese Amor que al alba escapa,
ese Amor que yo he perdido.-

Al alba, siempre es al alba…
Cuando se calla la noche.
Cuando recobro el sentido.
Cuando en las calles, del brazo,
siempre paseo contigo…

©2019  J.I. Salmerón
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Tragando sentimientos

A veces voy tragando sentimientos
por no contar al mundo mis derrotas.
A veces siento la cara de idiota
al abrazar las sombras y lamentos.

Es duro estar de pie frente a los vientos
a ver por cuanto tiempo los soportas,
haciendo ver que ni siquiera notas
como te afecta el pasar de los tiempos.

Yo doy mi vida en cada palpitar.
En cada paso que doy por la acera
yo voy buscando siempre la verdad.

Como si fuera mi misión primera,
aunque he vivido veinte vidas ya.
Aunque haga de este sueño mi quimera.

©2018  J.I. Salmerón

Aún guardo

Guardo conmigo algo tuyo
que no pensé en devolverte.
Algo que estoy bien seguro
que ya no recordarás.

Quizás fueran las palabras
que me dijiste al oído.
O tal vez fueran los besos
que a mí me diste a besar.

Lo tengo todo guardado
junto a las ganas de verte.
Junto a la dulce sonrisa
de tus labios carmesí.

Y tampoco te he devuelto
la mirada de tus ojos
que encendidos me gritaban:
“Hoy no te alejes de mí…”

Guardo también tus paseos
bajo los chopos del río.
Tu mano sobre mi mano.
Tu rubio pelo de sol.

Junto a la roja amapola
que una tarde me cortaste
marchitándose al instante
como lo hiciera tu Amor.

Puede que un día te llame
y te retorne el secreto.
Ya no hay miedo a que se enteren
de que una tarde te amé.

Es mejor que no haya nada
que un día tú me reclames.
Es mejor que nada te ate
a mi recuerdo otra vez.

Lo que no te devolveré
por mucho que me lo pidas.
Lo que guardo tan adentro
que no te podré entregar.

Son todos los sentimientos
de tantos bellos momentos.
Los que se agarran al alma.
Los que nos hacen llorar.

Aún guardo tuyo el ayer,
el resto puede marchar…

©2018  J.I. Salmerón

 

No puedo darte

 

No puedo darte tanto como pides,
solo me queda entero un corazón;
que el resto se mojaron en abriles
ahogándose entre lluvias de dolor.

No me pidas el sol cuando es de noche,
de nuevo te ha ocurrido lo de ayer
al rechazar los rayos con reproches
por ser rescoldo de un atardecer.

Siempre quise ser luna en horizonte
paseándose llena entre silencios.
Contarle a las estrellas que tu nombre
he dejado jugando con el viento.

Pero tú, un huracán entre mañanas.
Tú siempre luz intensa deslumbrando.
A la gente tu nombre le gritabas
como en cada tormenta grita el rayo.

El alma quieres que yo te regale
pero, ¿y yo, qué haré sin sentimientos…?
Seré como las playas sin sus mares.
Seré una boca huérfana de besos.

Ya sabes que un día fui todo tuyo,
que en tu tren mi vagón quedó enganchado,
pero aquel viaje no encontró destino
y en vía muerta se quedó parado.

No vistes al reloj marcando el tiempo,
como marcan el paso los soldados.
Cómo implacable dejó al descubierto
a esos minutos que se iban ahogando.

Por eso no me quedan corazones,
en batalla murieron por Amor.
Enterrados entre desilusiones,
sin cruz que indique el punto de dolor.

Te hubiera dado, Amor, todas mis vidas.
Te hubiera dado el sol, a mi pesar.
Pero aunque el agua fuera tibia y fina,
ahogada termino mi voluntad.

No puedo darte ni un solo suspiro
de un corazón que empieza a palpitar…

©2017  J.I. Salmerón

No encontré palabras

Juan I. Salmerón

Como hoy no encontré palabras
solo te mando un abrazo,
y un beso, y un despertar,
y un corazón alocado…

Porque hoy solo fue tu nombre
en que encontré en las palabras
que tantas y tantas noches
mi alma, inquieta, buscaba.

Como hoy no encontré tus ojos,
ansiados por mi mirada,
me acerqué a tocar tu cara
entre mis sueños de almohada.

Pasearon por tu rostro,
de tu mejilla a tus labios,
y allí solo el suspirar
se escuchaba entre mis manos.

¡Que no encontraba palabras
que al fin pudieran contarlo
y solo un soplo de Amor
se escapaba de mis labios…!

Mientras pienso qué decirte
yo te sigo, Amor, mirando
y mi mente, aún sin letras,
tan solo piensa en besarnos.

Que si es Amor lo que buscas
no necesitas hablarlo,
solo caricias y besos,
solo miradas y abrazos.

Y si no puedo decirte,
porque no encuentro palabras,
tan solo déjate amar
hasta que  te atrape el alba.

…Como hoy no encontré palabras
solo será el sentimiento
el que en ausencia de voz
te contará lo que sueño.

© 2015  J.I. Salmerón

Hay momentos que debemos apresar

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Hay momentos que debemos apresar
como cárcel de burbujas en el mar.
Sentimientos, como las olas de espuma,
que te empapan de recuerdos uno a uno.

Las personas las encuentras
en mitad de los paseos de la vida.
Imposible ya borrarlas,
como nombres que en la piedra se perfilan.

Hay momentos que se clavan en el alma
como un árbol sus raíces en la tierra.
y sus frutos se descuelgan de sus ramas
como lágrimas que por mejillas ruedan.

Hay personas que en el corazón anidan,
hay amores que se pierden en esquinas,
y al volver para buscar aquellos besos
solo encuentras soledad, sábanas frías.

…Pero sigue así la vida, con momentos tan profundos.
Sentimientos que cautivan, y recuerdos que recuerdan
cómo vivimos de intenso para ganar la partida,
cómo buscamos los besos perdidos por las esquinas…

apresando los momentos,
encontrando las personas,
anidando en esos besos
que yo añoré de tu boca…

© 2014  J. I. Salmerón