La casa de la sonrisa

©2017  J.I. Salmerón
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Sobre las sombras

 

Sobre las sombras
crecen los puentes,
y en cada extremo la orilla
del río que los sostienen.

De piedras todas
tan abrazadas,
como si fueran amigas
por el tiempo separadas.

Crece en la sombra,
junto a ese puente,
junto a ese río de agua,
palos llenos de hojas verdes.

Los que contienen
bajo sus ramas
toda la sombra que adorna
cada paseo que daba.

Y bajo el puente
se resguardaba
el banco donde aquel día
vi a una princesa sentada.

¡Era de luz su sonrisa,
y de luna su mirada!
Era, seguro, otro sueño
que el río me regalaba.

En esas tardes
donde uno cree
que no es verdad lo que pasa,
que lo imagina su mente.

…Sobre el recuerdo
la risa crece,
y el sentimiento que abraza
al alma cuando anochece…

©2017  J.I. Salmerón

No me enamoró tu cuerpo

Juan I. Salmerón

 

Siento tener que decirte
que no me enamoró tu cuerpo
a pesar de que tus curvas
marearan mi cerebro.

No me sentía atraído
viendo desnuda tu piel
con esa escultural figura
de sirena medio pez.

No me gustaba tu pecho
ni tus caderas de vértigo,
ni tus piernas torneadas
sujetando el monumento.

Eso es tan solo otro cuerpo
como tantos que pasean.
Carne, sin más sentimiento,
que ha de convertirse en vieja.

No me enamoró tu cuerpo…

Yo me enamoré de ti
un poquito más adentro.
Me gustó tu corazón
que descansabas al sol
y era todo sentimiento.

Me enamoré de tu alma,
esa que sueltas al viento
para que encuentre volando
un nido donde hacer canto
a otro alma que sueñe intenso.

No me enamoró tu cuerpo…

Tu mirada me hizo preso.
Tus ojos me enamoraron.
Las palabras de tu boca
que cada tarde entre sombras
se me abrazaban hablando.

Me enamoró lo sensible
que eras sintiendo caricias
cuando mis dedos perdidos
entre tanto cuerpo frío
se encontraron con tu vida.

No me enamoró tu cuerpo…

Me enamoró tu sonrisa
tan alegre como el sol
que me decía riendo
bésame otra vez de nuevo,
bésame más, por favor…

…Siento tener que decirte
que tu cuerpo no logró
que en mí naciera el Amor,
que yo soy más de sentirte.

Sentir el alma y el son
que rigen tu corazón,
sentir que sientes igual,
sentir que sientes lo mismo…

© 2017  J.I. Salmerón

Echaba tanto de menos…

Juan I. Salmerón

 

Echaba tanto de menos
tu sonrisa, tu mirar,
esa coleta apretada
y hasta tu forma de hablar.

Lo echaba tanto de menos
que al darte, morena, un beso
rozando labio con piel,
casi me puse a llorar.

Sería por la emoción
¡hacía ya tanto tiempo…!
por no abrazarte un momento,
sería rabia y dolor.

Las manos en tus caricias,
no recordaba su tacto.
¡Cómo apretaban las mías
cuando me hablaban tus labios…!

La falta de los paseos
que por el río nos dimos.
Mi sombra que al acercarse
ya hacía tu cuerpo mío.

Recuerdo ese atronador
silencio que acompañaba
cuando al mirarnos de frente
nos faltaban las palabras.

Y aquel vuelo de tu falda
después de tu despedida
y cómo con mi mirada
detrás de ti la seguía.

Echaba tanto de menos
poder recorrer tu cuerpo
desde detrás de tu oreja
hasta tu pie tan pequeño.

Que apenas ya recordaba
ese lunar que tu pecho
guardaba como un tesoro
que por mí fue descubierto.

¿Ya te echaba de menos…?
Puede ser… será que quiero…
Será que amo la noche,
a la luna y a su cielo.

Será que necesitaba
las caricias de tus dedos.
Será falta de sosiego
lo que me come por dentro.

…Y es que te echaba de menos.
Será que quiero…

© 2016  J.I. Salmerón

Volaban al cielo

Juan I. Salmerón

 

Anoche volaban al cielo
canciones que hablaban
de amarse de lejos.

Canciones de abrazos y amores,
de bellos encuentros
mojados en besos.

Por eso volé con sus voces,
envuelto mi cuerpo
en sus letras y acordes.

A ver si encontraba de nuevo
tu Amor en la noche,
detrás del recuerdo.

Tan solo te vi de pasada,
como un suave viento
que cae en mi almohada.

Y ya adiviné tu sonrisa,
tu mano sin prisa
tocando mi cara.

Como aquella noche en el parque
donde al abrazarte
mis ganas morían.

Donde la ansiedad por amarte,
tocando tu pelo,
en mí se adivina.

El corazón se me desboca,
me sube deprisa
esa adrenalina.

Cómo puedo sentir eso
solo al ver tu cuerpo
que a mí se encamina.

Cómo parar estas ansias
pensando tan solo
tenerte algún día…

Anoche volaban mis miedos
los que me impidieron
decir que te amaba.

Anoche, lo que hubiera dado
por tenerte al lado,
sentada en mi cama…

© 2016  J.I. Salmerón

Te estuve esperando

525-2

 

Te estuve esperando casi todo el día.
Y tú no llegabas.
Y tú no llamabas.
Y no te veía.

Y así, lentamente, se pasó mi vida.
Sin esos abrazos.
Sin esas miradas.
Sin ver tu sonrisa.

La espera fue tan cruel.
El tiempo no quiso volverme contigo.
No hubo luna de miel,
tan solo un recuerdo triste y abatido.

Si el destino es ciego, la suerte es esquiva.
No queda esperanza
de ver a tus labios
besar a escondidas.

Mi sueño soñado nunca fue vivido.
Solo las verdades
inundan las calles
donde nos quisimos.

Y otro otoño llegó.
Las hojas caducas de frío murieron.
Y tu adiós me dolió,
y dejó cicatriz en mi alma de nuevo.

Te estuve esperando y el sol ya dormía.
Y no hubo esperanza
en aquella noche
de hacerte ya mía.

Tú nunca viniste a traer tu sonrisa
y yo te esperaba
mirando a la luna.
¡Qué noche tan fría…!

© 2016  J.I. Salmerón

Quedó pegado…

Juan I. Salmerón

Quedó pegado…
El camino a la tarde,
y la tarde a tus labios,
y tus labios al sol
que derretían besando.

…Y la luna se pegó
sobre la ausencia en la noche,
y la noche a la pasión,
y la pasión esperando
a que amaneciera Amor…

Quedó pegado…
El abrazo a tu cuerpo,
y tu cuerpo a la arena,
y la arena a ese mar
que te mecía llorando.

…Y el recuerdo se pegó
Íntimamente a mis manos,
y mis manos al ayer,
y el ayer a tu sonrisa
si pronunciaba “te Amo…”

Quedó pegado…
El dolor sobre tus ojos,
y tus ojos a la nube,
y la nube a aquel verano
que prometimos amarnos.

…Y el corazón se pegó
a las velas de aquel barco,
y el barco sobre la mar,
y la mar al horizonte
donde aún te ando buscando…

© 2016  J.I. Salmerón

Proyecto fotográfico “El Desastre de Sofi” – Día 8 – Sonrisa

La propuesta de Sofí para hoy: “Sonrisa…”  (https://eldesastredesofi.wordpress.com/2015/08/29/proyecto-de-fotografia/?c=690#comment-690)

¡Estupendo…, pues todos a sonreír, la mejor terapia para seguir viviendo…!

Juan I. Salmerón

 

© 2015  J.I. Salmerón

Adiviné tu sonrisa

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Adiviné tu sonrisa
mientras besaba tu espalda.
Me imaginaba tus besos
cuando a tu cuello llegaba.

El tiempo se hizo silencio,
ni a suspirar se atrevía.
Solo el rozar de las manos
y los “te quiero…” se oían.

-¡Escucha…!
¿No lo oyes fuera…?
La luna se está quejando.
La fiesta de nuestro Amor
de envidia la está matando.-

Un largo e inquieto beso,
o un beso corto y preciso,
de esos que juegan, se esconden,
y atacan sin previo aviso…

Tus labios fueron delito
y por ello condenados:
¡Una cadena perpetua
junto a los míos besando!

-¿Lo notas…?
¡Oye sus gritos…!
El aire empuja furioso
en la ventana el cristal.
Quiere acariciar tu rostro.-

Tus ojos y mi mirar
se encontraron cara a cara.
Los abrazos enjaulados
por nuestra espalda escapaban.

La noche se hizo de aurora.
Viento y luna ya cejaban.
Y nuestro Amor en su barca
mar adentro navegaba…

Todo comenzó en un beso
que trepaba por tu espalda.
Todo empezó aquella noche
de viento y de luna clara…

© 2015   J.I. Salmerón