Culpable

Yo no fui culpable alguno por quererte,
por estar de ti, cual loco, enamorado;
presumiendo de un Amor que, aún no probado,
ya formaba parte unida con mi mente.

Pero si han de condenarme, y es mi suerte,
que me juzguen y fusilen cual soldado,
ya que no podrán borrar de mi pasado
tanto Amor que yo te tuve, y fue mi muerte.

No es la ausencia de mi vida lo que siento,
si es el pago por quererte como lo hice,
que es dejar de verte, Amor, y no te miento.

La verdad nos hace libres, o eso dicen,
y hoy yo quiero que cabalgue sobre el viento
este dogma que pregona que te quise…

© 2018  J.I. Salmerón

La orilla del río

Hoy dan comienzo los sueños
en esta orilla del río.
Hoy siento que este Amor mío
navegando a ti, se va…

Dorados, contra los vientos,
los juncos surgen pequeños,
el agua los tiene presos
soñando su libertad.

Y el sol acaricia
de cálida luz
el borde del agua
donde nos amamos.

El rojo encendido
que veo brillar,
el de tus mejillas
cuando nos besamos…

Hoy echo al agua mis miedos
por no atreverme a quererte.
Hoy maldecida mi suerte,
al atardecer, se va…

La noche trae el silencio
y el río, manso, el recuerdo
donde tu cuerpo en mi cuerpo,
cual luna, se echó a temblar.

Y el cuarto creciente
nos daba cobijo.
La luna predijo
lo que iba a pasar.

La noche si acecha
no suelta su presa,
y al darme la vuelta
flotando te vas…

Llegó de día, al despertar,
la verdad de lo pasado.
Tú fuiste un sueño a mi lado,
murmullo de agua, no más.

Ni el rojo de tu mejilla,
ni el beso que yo sentía.
Pálida luz de neblina,
Pájaro que echa a volar.

Ya lo ves…
Ya te lo dije algún día.
El Amor a la deriva
con la corriente se va…

© 2017  J.I. Salmerón

No quise decirte adiós

Juan I. Salmerón

No quise decirte adiós,
yo no podía.
Preferí solo hasta luego
por si tiempo después
yo tuviera la suerte
al doblar de una esquina
de encontrarme contigo
y volvernos a ver.

Por eso fue mejor callar y así otorgar,
que no fueran palabras.
Y así mi corazón, dispuesto en la emoción,
en el adiós llorara.

Quizás fuera el Amor
que yo por ti sentía,
la angustia de perderse
de nuevo el corazón,
lo que impidió decirte
por miedo a tu partida
que en mí tu larga ausencia
sería un gran dolor.

El alma me imploraba que no te fueras,
ni adiós ni despedida.
Por eso procuraba no mirarte,
o no habría salida.

Tal vez sin un adiós
el sueño viviría.
-Sin una despedida
tampoco habrá dolor-
Que no fui yo consciente
que el sueño moriría,
que dio igual hasta luego
que haberte dicho adiós…

© 2016  J.I Salmerón

La vida siempre ligera

208

La vida siempre ligera,
siempre viajando de paso
sin importarle siquiera
los que en la vida soñamos.

Sin saber si está el destino
jugando de nuestro lado.
Sin conocer el camino
más propicio para andarlo.

Siempre escondiendo sus cartas
con ases bajo la manga.
Siempre la vida apostando
porque la tiene ganada.

Y da igual si tú te esfuerzas
con una buena jugada,
ella te cambia las reglas
para no poder ganarla.

Un día quiso la vida
cobrarse un alma vencida
pensando que su destino
la daba ya por perdida.

Pero la vida falló
y el alma cantó victoria,
que su destino no quiso
dejarla con vida corta.

Siguió camino la vida
buscando nueva partida.
Por esta vez hubo suerte,
no quiso abrir más la herida.

La vida siempre al acecho,
siempre sin carga viajando
para engañar al destino
cuando este está descuidado.

© 2016  J.I. Salmerón