En el cajón de los sueños

 

En el cajón de los sueños
guardo renglones de tinta
pintados de azul de cielo
que no te pude contar.

Contienen frases cautivas,
palabras que hoy se me olvidan
al recordar a tus ojos
mirando sobre mi mar.

Allí duermen mis secretos,
allí quedaron guardados
cada uno de los besos
que a tu boca no le di.

Descansan entre silencios
esperando su momento
en que tus labios reclamen
a mis labios frenesí.

¡Aquí me paro y te pienso…!
Aquí recuerdo lo nuestro
y no entiendo qué pasó…
Aquí me viste el dolor…

Cajón de recuerdos lleno
de flores secas y Amor.
Madera, papel y besos.
Silencio y desolación.

Apenas recuerdo
si guardo la carta
que dice tu nombre…

No abro, pues temo
que si la descubro,
de nuevo yo llore…

Pero no soy tan fuerte
como tú te pensaste,
y en mi mano la llave
piensa ya el liberarte.

Y abro el cajón de madera,
donde descansan los sueños.
Vuelve el verano al invierno
cuando de nuevo te leo.

El resto, ya te imaginas…
Salen volando los besos
y una frase se adivina:
¡Te echo tanto de menos…!

©2017  J.I. Salmerón
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Emborronada su tinta

Juan I. Salmerón

…Emborronada su tinta
por lágrimas rotas de Amor.
Ajada, hojas marchitas,
amarillo en su color…

Veinte años hace hoy
escribiste tu misiva.
¡Me abrazaba cada frase
cuando mis labios leían…!

Flores solo en su interior,
un jardín, aroma, vida.
Dulces palabras, pasión,
un azul de mar su tinta.

Veinte poemas de Amor,
y una esperanza cautiva
que espera libertador.
¡No quiso morir en vida!

…Que no supe verlo yo,
que no me atreví en su día.
Esa carta es mi lamento
y abierta sigue mi herida.

Porque callar es la tumba,
losa tan pesada y fría,
que nos congela los gestos
y que nos entierra en vida.

…Si Dios permite regresar,
la existencia repetirla,
habré de gritarle al sol:
“yo pensé que no era mía…”

Creí que eras de sueño,
que eras de la luna fría,
de la noche y las estrellas,
creí que no te tendría…

…Y por eso es que yo me fui
y me alejé de la orilla,
y mi barca se rompió
en mil pedazos de astillas.

Y cuando quise volver
a las playas de mi huida
era ya otro el edén
que me esperaba por vida…

…En un huequito del alma,
presidiendo atardeceres,
llevo guardada esta historia
y así mis noches la sueñen…

© 2015  J.I. Salmerón