Solsticio

Hoy eres protagonista,
dominas desde lo alto.
Eres el astro que invita
a bañarnos en dorados.

Eres el cálido beso
que acompaña a la mejilla.
Abrazo que marca huella
con esa luz encendida.

Solsticio del hemisferio.
Norte o sur, según se mire.
Austral en el lado sur,
boreal si en norte resides.

Hoy empujas a la noche
hasta dejarla escondida.
Hoy eres tú aquí el que reina
sin noche protagonista.

Hogueras te perpetúan
haciendo el día infinito.
Saltando sobre sus troncos,
mueren malos espíritus.

Hoy es la noche más corta.
De días, es el más largo.
Hoy celebramos con sol
que ya ha llegado el verano.

Hoy eres protagonista,
el sol que está dominando.
Hoy, a rendir pleitesía
al astro que está brillando…

©2018  J.I. Salmerón

Tu fragancia

El otro día recordaba tu olor
en otra mujer que a mi lado pasaba.
Aquella fragancia que hacía soñar
a mi juventud cuando nada importaba.

Sería, sin duda, tu forma de ser.
Sería tu piel color de verano.
Serían las ansias de mi corazón
oyendo tu voz desde lejos llamando.

El caso es que pude mirarte otra vez,
cerrando los ojos y oliendo despacio.
Incluso mis dedos tocaban tu piel,
aunque bien sabía que estaba soñando.

Recuerdo lo torpe que era mi Amor.
Nunca me atreví a decirte “te amo…”
Recuerdo lo triste que al anochecer
volvía a mi casa por no haberte hablado.

¡Me daba vergüenza mírate a los ojos!
¡Me daba vergüenza cogerte la mano!
¡Me daba vergüenza decirte “te quiero…”!
Yo, que me moría por besar tus labios…

Y fue la vergüenza, con tanta modestia,
la que poco a poco nos fuera alejando.
La que te impidió que tendieras tus manos.
La que me impidió ver tus ojos mirando.

Ha llenado el tiempo de meses y años
toda esta distancia que está entre nosotros.
Aunque tu perfume no lo haya olvidado.
Aunque esa fragancia me siga extasiando.

Por eso en la calle, con cada mujer
con la que me cruzo cuando voy andando,
cerrando los ojos aspiro profundo
por si su perfume me trae el recuerdo
de tu compañía cuando nos amamos…

© 2018  J.I. Salmerón

Tu reja

Tú siempre quedabas dentro,
yo fuera, sobre la acera.
Detrás de aquellos barrotes,
detrás de la vieja reja.

De vez en cuando se oían
tus pasos por el pasillo.
Yo imaginaba tu cuerpo
acercarse junto al mío.

¡Tantas tardes estuve
pendiente de que me abrieras…!
¡Tantos sueños tirados
sobre el suelo de esa acera…!

Me llamaban la maceta
de tantas horas que estaba
pegado sobre esa reja,
cerquita de tu ventana.

Pero mi cuerpo un erial
de tierra fría y baldía
hasta que no germinara
en mi tiesto tu semilla.

¡Siempre esperé en la calle
a que tu voz me llamara…!
¡Siempre soñé tu boca
detrás de esa reja amarga…!

Ahora que paso en tu calle
y ya no espero por verte,
ahora que no oigo tus pasos,
te asomas como inocente.

Y clavas sobre mis pasos
tus ojos negro azabache,
y tus manos atraviesan
la reja para tocarme.

Tu reja ya no me atrae
como lo hacía en verano.
Ahora tengo mis flores
en un local, hibernando.

Ya solo será otra reja,
otra ventana en recuerdo.
Un verano ya olvidado
donde esperaba por vernos…

© 2017  J.I. Salmerón

Una nube

018-2

 

Pues sí, soy una nube…
Sobre la atmósfera vivo
y corro el cielo y me canso,
y a veces paro y te miro
cómo floreces de pronto,
y a veces lloro despacio…

Y soy mullida y blandita
como una oveja de campo.
Y blanca, casi invisible,
cuando feliz me levanto.
Y oscura y llena de rabia
si de repente me enfado.

Y claro, como soy nube
siempre voy de lado a lado,
siempre con prisa, viajando,
siempre a lomos de ese viento
que va arrastrando mis pasos
sin darme apenas descanso…

A mí me gustan las tardes
de los tranquilos veranos.
Pasar despacio y posarme
sobre la rama de un árbol
y a eso de las ocho y media
frotarme en el campanario.

Los inviernos no me gustan,
hace frío y hay relámpagos,
y esas tormentas tan negras
que a pesar de que soy nube
y las conozco de cerca,
no me acostumbro a su paso.

Los otoños me apasionan.
Esos rayos placenteros
del sol tocando cuneta
dejando pintado el cielo
de naranjas y violetas,
de rojizos y azulados.

Y qué decir que embellezca
más que una primavera.
Todo el campo es una flor
y mis besos agua en tierra
que germinan con Amor
la magia que la rodea.

Pues sí, yo soy esa nube
a la que nadie echa en cuenta
hasta que llega ese sol
turbando vuestras cabezas.
Yo soy esa nube blanca
que da la sombra perfecta…

© 2017  J.I. Salmerón

Tu invierno

Juan I. Salmerón

 

Hoy da comienzo tu invierno
y su dolor se apodera
de toda tu vida entera,
de todo tu sentimiento.

Hoy es tu noche más fría,
tu corazón se congela,
tu pena busca candela
entre tinieblas sin guía.

Tendrás que luchar, ser fuerte.
Tu valentía el escudo
donde se rompe, seguro,
la adversidad de tu suerte.

¡Resiste, mi fiel guerrero!
¡Pelea como tú sabes!
¡Pincha el dolor con tu sable,
córtale el frío al invierno…!

Aguanta solo tres meses
a que llegue primavera,
merece siempre la espera
ver que la vida florece.

Templa en tu cuerpo ese frío.
El sol tu cara calienta
y esa intensa luz alienta
la esperanza que has perdido.

Media batalla ganada
por tener gran corazón,
por tu coraje y tesón,
por vestirte de esperanza.

No bajes los brazos ¡lucha!
Tu tiempo ya ha mejorado
¿No notas como ha cambiado
y el estío ya se escucha?

Hasta que llegue el verano
mis abrazos yo te dejo
y en tu cuerpo, beso a beso,
mi Amor te irá calentando.

No tengas miedo y batalla,
me tendrás como escudero.
Siempre a tu lado dispuesto
a echar contigo ese resto
hasta ganarle al invierno…

© 2016  J.I. Salmerón

San Juan

Juan I. Salmerón

Los días se hacen más cortos
al superar el solsticio
por eso prenden hogueras
para dar más fuerza al sol.

San Juan protege la noche
que se consume entre fuego
purificando los sueños
que un año más durarán.

Y entre la fiesta, los bailes
que sin duda pienso darme
arrebatando a tu talle
cualquier opción de escapar.

Moviéndose cual marea
haciendo que tu cintura
viva en pasión y locura
esta noche de San Juan.

Quemarán nuestro secreto
las hogueras que a los vientos
esparcirán las cenizas
de este Amor irracional.

Donde tu beso y mi beso
que pasarán de uno a ciento
se volverán de lamento
al ver al sol despuntar.

¡Que la noche nos arropa…!
sus sombras nos cubrirán
y seremos solo cuerpos
junto a las olas del mar.

Y si mañana se apagan,
como lo harán las hogueras
hundidas por las mareas,
tu corazón y mi amar.

Siempre quedará el recuerdo
de tu cintura y mis besos
y nuestros cuerpos queriendo
hacer San Juan inmortal…

© 2016  J.I. Salmerón

Era tan fría la tarde

Juan I. Salmerón

Era tan fría la tarde
que puede que fuera invierno.
Aunque la luz era azul,
azul celeste, recuerdo…

Yo iba contando adoquines
de esos cuadrados del suelo,
mientras subido a la acera
en equilibrio paseo.

Llevaba botas de campo
de esas de cordones negros,
y calcetines de lana,
y bufanda gris al cuello.

Las manos en los bolsillos,
como buscando un recuerdo,
y el pensamiento en las nubes
soñando lejos del suelo.

No me cruzaba con nadie,
ni un alma había en la calle,
solo un silencio helador
aún más frío que la tarde.

Crucé por mitad del parque…
¡Me encanta pisar las hojas
que pintando de tostados
hacen camino de alfombra…!

Soplaba el aire a mi espalda
ayudando a que mi andar,
sin yo poder evitarlo,
fuera ligero y audaz.

Y me senté a descansar
sobre la piedra del banco
donde una tarde en verano
vimos al río mirarnos.

Donde tu mano buscaba
poder encontrar mi mano,
donde los besos sonaban
a sentimientos robados.

Y mi suspiro se hundió
de pronto, junto al recuerdo,
helado como la tarde,
sobre esas hojas del suelo.

Volviendo sobre los pasos
que el caminar me ha traído,
dejé de nuevo en las sombras
al banco que mira al río.

…La noche volvió más frío
el trascurrir del momento.
El cielo estaba estrellado
y puede que fuera invierno…

© 2015  J.I. Salmerón

Proyecto fotográfico “El Desastre de Sofi” – Día 13 – Pequeños Placeres

El proyecto fotográfico de Sofi, (https://eldesastredesofi.wordpress.com/2015/08/29/proyecto-de-fotografia/?c=690#comment-690), nos pide hoy foto de pequeños placeres. ¡Son tantos…! Eso sí, pequeños, pero muchos, en alguna ocasión demasiados… Pero eso sí, pequeños, muy pequeños, casi, casi, insignificantes. Pero Placeres… Pero pequeños… ¿Y qué haríamos sin ellos…?

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© 2015  J.I. Salmerón

Me voy de verano

Juan I. Salmerón

 

Hoy solo escribo tres letras,
aunque puede sean cuatro.
Que solo es para decirte
que me marcho de verano.

Me voy a puestas de sol.
Me tumbo en ríos mojados.
Me acerco a noches de luna.
A estrellas me voy de abrazo.

Pasaré días de azul
y noches al cielo aullando.
Igual paso por tu casa
a ver en qué andas soñando.

Y dejar bajo tu almohada,
junto a tu pelo enredados,
una docena de besos
para endulzar tu descanso.

Juntaré tardes con rimas
cuando el sol se esté marchando.
Uniré mi corazón
al recuerdo de tu abrazo.

Me llenaré de silencio
para poder escuchar
los gritos verdes de árbol
que me envuelven con su andar.

Será tu imagen mi vuelta.
Serán de luz mis escritos.
Serán de sombras y luces
los que a mi cámara invito.

Me iré, pero mi memoria
estará siempre contigo.
Siempre a mi lado tú irás,
como un deseo escondido.

Aunque los montes me cubran.
Aunque me ahoguen los ríos.
Aunque la noche me tape.
Aunque en tu ausencia haga frío.

Me voy pero mi regreso
pronto se habrá hecho efectivo,
que dentro de pocos días
de nuevo estaré contigo.

Tan solo pido paciencia
y que tú de mí te acuerdes,
que yo, durante tu ausencia,
ni un día pude perderte.

© 2015  J.I. Salmerón

Solo un silencio se escucha

Juan I. Salmerón

 

Solo un silencio se escucha,
y en la alambrada torcida,
los pájaros, con su volar,
posan desnudos sus vidas.

Solo el ruido de la tarde
con ese calor que asfixia.
Solo tu cuerpo a mi lado,
embrujando mis caricias…

Como si el cielo cayese,
el azul se te echa encima
y en el verde de los prados
se tumba la sombra fría.

Dibujo sobre tu espalda
un caminar que me lleva
desde tu muslo de plata
hasta tu piel más morena…

…Y otro pájaro se posa
Sobre el alambre que cierra
el campo donde descansa
esta tarde que ya es nuestra…

Tus besos vuelan con ellos
y en la arboleda descansan,
junto a los pájaros trinan,
vuelan tras esa montaña.

Quizás buscando las sombras
donde refrescan su alma.
Quizás buscando otros labios
donde dejar su esperanza…

Solo el silencio acompaña
a estas tardes de verano,
a esas tardes que soñé
que te envolvían mis brazos…

© 2015  J.I. Salmerón

Entre dos versos

048

Entre dos versos tu nombre
se mecía en mi recuerdo.
Entre dos besos tus labios
dejaron constancia de ello.

Un verso por nuestro Amor.
Un beso porque yo quiero
de nuevo sentir tu boca
que echo tanto de menos…

Entre dos tardes te tuve
junto a ese río de juncos.
Entre dos largos abrazos
las horas fueron segundos.

Una tarde, al escondite
jugaron nuestras mejillas.
Un abrazo, el carcelero
que encerró tu alma en mi vida…

El verso se hizo emoción.
El beso dolor profundo
al recordarlo en deriva
cuando de mí perdió el rumbo.

La tarde se hizo silencio,
sucumbió al caer la noche.
Y el abrazo, el que apresó,
hoy libera ya tu nombre.

¡Pero no pierdas la fe
que aún nos queda mucha tinta,
y mucho, mucho papel,
donde otros versos te escriba!

…Entre dos versos, dos besos,
dos tardes y dos abrazos,
colmamos de Amor intenso
los días de aquel verano…

© 2015  J.I. Salmerón

Terminar lo que dejé sin hacer… ¡Volveré…!

168

…A medias dejé sus puertas, sus torreones y almenas.

A solas dejé a mi dama dentro de la fortaleza.

No pude contener las olas con su bravura de espuma,

no pude dar al castillo en sus paredes la altura

impidiendo el paso del mar, convirtiéndolo en llanura.

Por eso es que yo he de volver con mis naves a esa orilla,

donde dejé sin hacer los sueños que ella pedía:

ese castillo, corcel, carruaje y sedas finas,

todo lo que mi “doña Inés” con tanto Amor me pedía.

…Tan solo serán unos días, que yo os prometo volver,

tan solo terminar paredes, torreones y el corcel.

Y desviar las mareas, las de esa espuma tan brava,

para que otro año yo vea en las almenas mi dama…

©2014  J. I. Salmerón

…Pues eso, que me marcho unos días a ver si termino esas cosas que se dejan a medias por esas aguas tan frías. A juntar arena y agua para hacer nuevas paredes de ilusiones, que junto a las olas que vienen vendrán también los amores que un día se perdieron mar adentro, como esas olas que abrazas y al ratito ya ni me acuerdo, se fueron de nuevo al mar perdiéndose muy adentro.

Volveré con nuevo mes, a primeros de septiembre, volveré con mucha fuerza, con más versos y sonetos, con dibujos que de luz  pintaré para mis fotos.

No desesperes, regreso. No temas que son muy pocos estos días de que hablo, estos días que no estoy tan atento a lo que expongo ni a lo que tú expones tampoco.

Seguro que donde voy no hay cobertura ni internet, no podré estar conectado, tan solo espero tener cerveza para la sed, muy fría, a punto de nieve, y una sombra muy cercana para descansar en barra y decirle al camarero: “oye, otra cerveza más, que la musa no me viene…”

¡Felicidad a todos y buen descanso!

¡Nos vemos en septiembre…!