Ahora que no nos vemos

Juan I. Salmerón

 

Ahora que no nos vemos,
ahora que tus ojos no miran mi corazón.
Ahora que estamos lejos,
ahora siento profundo el dolor.

Si tuviera la oportunidad,
si tu mano cogiera mi mano.
Si tu boca preguntara dónde está,
tal vez lo seguiría intentando.

No quedó tiempo para vernos.
No quedó risa en la cara dibujada.
No quedó Amor de un nuevo intento,
solo lágrimas y un triste adiós en las palabras.

Nunca entendimos por qué.
Nunca fuimos al final lo suficiente.
Siempre averiguando dónde fue
aquel barco de papel de nuestra fuente.

Tatuada está la piel de los recuerdos,
marcada siempre de besos mi cara,
unos surcos tan profundos que no puedo
borrar tus labios de carmín de mis entrañas.

Ya sabrás el lugar donde te digo,
ya conoces esas flores deshojadas
a quién tantas madrugadas preguntamos
si no estarían de verdad equivocadas.

Ahora que ya está oscuro.
Ahora que tañen las campanas moribundas de mi alma.
Ahora que siento el frío,
ahora creo recordar cuánto te amaba.

© 2017  J.I. Salmerón
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Del pensar, la razón

Juan I. Salmerón

Del pensar, la razón.
Del sentir, el Amor.
Recordar, del ayer.
Caminar, lo que soy.

De la noche, la tarde.
Añorarte, el regreso.
De mi boca, llamarte.
Como lluvia, tus besos.

Todo lo que fue vivido
tuvo en su día un comienzo.
Todo lo que hoy sentimos,
aunque no podamos vernos,
lo seguiremos sintiendo.

Del adiós, el dolor.
Esperar, el comienzo.
Tu sonrisa, el color.
De la luna, mi sueño.

De tu mano, mi mano.
Pasear, mi recuerdo.
De la noche, el amarnos.
De tus labios, mi anhelo.

Todo lo que aún nos espera
puede que ni imaginemos.
Todo lo que tú me quieras,
y lo que yo a ti te quiero,
hará de este sueño eterno.

Del pensar es mi Amor
y esperar del sufrir
siempre cuando no te tengo…

© 2016  J.I. Salmerón

El fin del invierno

185

Ya no me acordaba
de ese sol sobre mi cuerpo.
No sabía distinguir
si era tarde o era noche
en este lánguido invierno.

Todos los pasos que di,
todos los árboles secos.
Todo oscuro, a descubrir.
Todo luces de farola
a lo largo del sendero…

El cuerpo se quedó preso,
dormitando entre el abrigo
y las ascuas del brasero.
La mirada siempre ausente
en brazos de algún recuerdo.

Ya no me acordaba
del andar sobre tu pelo.
Si tu blusa, sus botones,
me miraban con deseo
al posar mi mano en ellos.

No podía recordar
si eran muy altos tus besos
y tenía que empinarme
para tus labios rozarte
y llenarnos de deseo.

Y es que es tan largo el invierno
que por eso no me acuerdo
si quedamos para vernos
o fuera un guiño de estrella
la que me llamó de lejos.

Si tu falda, a la carrera,
levanta largo vuelo.
Si tu mano la tomaba
alternada entre mis dedos
o era otro efímero sueño…

Por eso esta primavera
se hace titán mi recuerdo,
y vuelve la luz del día,
y vuelvo a sentir tus manos,
y llego de pie a tus besos.

Y recuerdo que quedamos
en que debíamos vernos.
Porque tu blusa y mis ojos,
sus botones y mi alma,
se añoraban con deseo.

© 2016  J.I. Salmerón

Me aburro…

016

Me aburro…
Cuando te tengo tan lejos,
me aburro.
Cuando no tengo tu abrazo,
cuando no siento tu beso,
cuando eres solo un recuerdo.
Me aburro…

La decepción vive dentro,
porque no veo tus ojos,
y mi Amor se va escondiendo.
Porque no tengo tu mano
que me lleve de paseo.
Me aburro…

Y en el hastío me pierdo,
que mi reloj se hace eterno
y la tarde es un tormento,
y no dibuja el momento
en que te vea de nuevo, y…
Me aburro…

Y es tal fastidio no vernos
que no sé si eres verdad
o solo imagen de espejo
que no se puede tocar.
Como la estrella y la luna,
como la brisa del mar.
Y entonces vuelvo a pensar…
Me aburro…

Cuando no te tengo cerca.
Me aburro.
Cuando me sacia tu ausencia
y estoy harto y tan cansado
de no tenerte a mi lado,
de no poderte mirar
y acariciarte despacio.
Me aburro…

Y es que ya no me divierto,
por eso estoy asolado,
por eso en la puerta estoy,
sobre mi silla sentado,
para poder divisar
y verte pronto llegar,
para tenerte a mi lado.

Que mientras tanto, esperando,
viendo la tarde pasar…
me aburro…

© 2015  J.I. Salmerón