Marchamos para volver

Marchamos para volver.
Siempre a la espera.
Partimos sobre la lluvia
de aquel atardecer.

Las nubes sobre la piel.
Mojada esencia.
Las gotas, puestas en fila,
no paran de caer.

Y es tan gris el asfalto
como lo era ese cielo.
Y era gris el plumaje
de ese ave al volar.

El camino, en las nubes,
es a veces incierto.
Pero el sol siempre espera
a que quiera escampar.

¡Y de pronto hay un trueno
que retumba abrumando!
Y una voz que nos dice:
“vamos a despegar…”

¡Y la nube y el rayo
vienen a visitarnos!
Y en el cielo, flotando,
somos nave en el mar.

Ahora somos la luz
que supera las nubes.
Somos, de un tirachinas,
proyectil volador.

Somos la conclusión
del viajero que huye.
Somos meta y salida
de cualquier maratón.

Y nos volvemos a ver.
Se va y regresa.
Los brazos siempre te esperan.
Y los besos también.

Cualquier viaje, al regresar,
valdrá la pena.
Esa emoción, y el sentir,
si yo te vuelvo a ver.

Marchamos para volver…

©2018  J.I. Salmerón

 

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Por ti

Juan I. Salmerón

 

Por ti,
nací  yo a esta vida.
Sin ti,
no hay razón de mi existir.
De oír,
la más dulce melodía.
De ver,
el más bello atardecer.

Será,
que estoy hecho a tu medida.
Quizás,
no me preguntes porqué,
soy yo,
el que buscó entre las flores
el mar,
que está tan lejos de ver.

Tal vez,
no podamos encontrarnos
La vida,
separó nuestro querer.
En sueños,
nos tocará disfrutarnos.
El tiempo,
guardará nuestro volver.

Por ti…
Será…
Tal vez…

©2016  J.I. Salmerón

Cerraste fuerte la puerta

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Cerraste fuerte la puerta,
la empujaste tras de ti
con un manotazo duro.
Y aún así, dejaste escapar
por la rendija de abajo
una parte de tus sueños.

Fue como la tarde cuando
va pasando el tiempo,
que por mucho que la aprietes
en tus puños tan cerrados,
se va apagando su luz
y solo deja el recuerdo.

Cerraste fuerte los ojos,
los cubriste con tus manos
como si fuera una cárcel
y sus barrotes tus dedos.
Pero escapó el pensamiento
y tu mente fue un desierto.

Es como esa luna llena
que contempla enamorada
tu mirar entre sus sueños
y es raptada por las nubes,
que no la vuelves a ver
aunque la eches de menos.

Pensaste incluso en volver
para comenzar de nuevo,
pero no estaba el camino
que te trajo a este lugar,
tú ya elegiste el destino
aunque fuera en corto vuelo.

Fue como echar a volar
cerrando fuerte los ojos
porque te guiaba un sueño,
y al querer volver de nuevo
ya no hay puerta a la que entrar
que esperase tu regreso.

© 2016  J.I. Salmerón

He visto el mar en la ventana del alma

Juan I. Salmerón

He visto el mar en la ventana del alma
y un huracán que va empujando mi calma,
la suave luz de una  mañana temprana
que se coló en mi habitación.

Y aquel recuerdo en la penumbra, dormido,
hoy se llenó de ayer en mí, como un nido,
y alegremente en mi cabeza el sonido
me va alegrando el corazón.

Era el paseo de un Amor
que en la distancia se marchó
y hoy me acelera la pasión…

Bajé por la vereda fiel de tu nombre
que tantas veces desgastaron de noche
mis labios que te repetían a voces
como si fuera una oración…

Y aquella fiesta en la que fueron tus besos
los anfitriones locos de mis deseos,
los bailes que mi boca bailaba lento,
y hoy su recuerdo es emoción.

Era el deseo de volver
a ser de nuevo el corazón
que palpitara en tu interior…

Sentí rondar ayer tu mano en mi hombro
aunque solo tu voz sintieran mis ojos,
bastó el imaginar desnudo tu torso,
tu piel rozándose en mi piel.

Y así el festín nos puso sobre la mesa
esos manjares que hoy tus labios recuerdan,
esa pasión que hoy triste vuela en ausencia
hasta encontrar nuestro querer.

Fue mi silencio y tu dolor
el que de noche lo cerró
como las hojas de una flor…

Con tanto mar en mi interior mi alma se ahogó,
y la ventana de mi Amor de aire quebró,
la suave luz entre la noche se perdió,
como tus pasos en mi ayer
junto a tus besos y tu voz…

© 2015  J.I. Salmerón

Quiero salir de la carcel

Juan I. Salmerón

 

Quiero salir de la cárcel
donde me apresa el recuerdo.
Quiero romper las cadenas
donde tú ataste mis besos.

Quiero volver a sentir
entre mi pecho y tu pecho
la sensación de morir
si me abrazaras de nuevo.

Quiero una puesta de sol
donde la mano cogernos.
Quiero contar las estrellas
que yo le puse a tu cielo.

Las mismas que nos cubrían
antes de llegar el alba
cuando el oscuro de Amor
del mundo nos ocultaba…

Quiero la arena del mar,
y no ladrillo y cemento.
Quiero poder respirar
donde más soplen los vientos.

Quiero sentir tu presencia,
tus manos sobre mi espalda.
Quiero la mágica ciencia
que de tus labios brotaba.

Los que enterraban de noche
las pesadillas vividas
con besos que amontonabas
desde tu alma a mi vida…

Quiero mirarte a los ojos
y adivinar las palabras
que me diría tu Amor
y que tus labios se callan.

Quiero poderte besar
y que ya no sientas nada
para contarte otra vez
como mis labios te atrapan,

como mi boca enamora
otra vez a tu mirada
para salir de esta cárcel
donde se muere mi alma…

© 2015  J.I. Salmerón

¡Volví de aquellos mares…! Tarea terminada.

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Cerquita de nuestro mar, junto a la playa de arena…

¿Escuchas cómo las olas mecidas por la marea

se acercan para llevarte mis sueños de luna llena…?

Robustas son sus paredes, maciza piedra en la orilla

para que el mar, sus bravuras, apenas le hagan herida.

Con un gran patio adosado para corceles viajeros

que engalanados te lleven, como un delfín, mar adentro.

En cada esquina una almena, como faros centinelas,

para que veas desde ellas mi Amor dejando su estela.

Para que veas, de lejos, como me traen estos mares

al abrazo de esos besos que recibí un año antes.

…Mi sueño ya está cumplido: volver a verte otro año.

poder dejarte el castillo, esos dos corceles blancos,

Poder dejarte mis besos sobre tus besos clavados,

poder mecerte en mis sueños hasta que vuelva otro año…

Cerquita de nuestro mar, donde el Amor disfrutamos…

Junto a la playa de arena, donde un castillo forjamos…

 

Sí, ya ves, al final yo regresé y cumplí mi cometido, el que pedía mi Inés, y le regalé el castillo y me lo pasé tan bien…

Pues nada, que se acabó, que ya no hay arena blanca, ni cervecita ni sol, que la rutina me atrapa sin piedad, sin darme tregua, sin esperar que mi mente ya sepa dónde se encuentra, sin esperar que mi cuerpo se adapte a esta nueva era que empieza con este mes, con septiembre, el traicionero, que no entiende que el verano no se acabó en mi mente… ¡Sufrido sueño de verano ausente…!

A mí se me hizo muy corto, aunque he de reconocer que un poco de menos os eché y ya tenías ganas de volver, con la frente marchita por los rayos de sol, pero volver.

Gracias por la espera, espero contar de nuevo con todos vosotros para continuar con esta andadura que es escribir, pintar con luz y gozar…

¡Gracias a todos por estar…!

Especial mención hoy a los que han regresado de nuevo a casa, a los que han terminado, como yo, con su sueño de verano. Pero no temáis, que seguro que ahora empieza un sueño mejor, un sueño más cercano, un sueño de otoño, un sueño, quizás, más deseado…

¡Animo, que juntos haremos que ese sueño perdure en nuestro ser como un largo abrazo…!

¡Como un infinito y cálido abrazo…!

¡Bien hallad@s!