Exposición de cámaras. Gurugú de Sigüenza

…Es posible que mañana sábado día 13 de diciembre de 2014, por la tarde, a eso de las 20:00 horas, no tengáis nada que hacer o no sepáis qué hacer para pasar un buen rato. Si es así, yo tengo una excelente recomendación que haceros de la que seguro pasaréis un buen rato, un gran rato, y os llevaréis un magnífico recuerdo… Se trata de una exposición que he preparado de una pequeña parte de mi colección de cámaras antiguas de fotos. La exposición se inaugura mañana 13 a las 20:00 horas, y estará hasta el próximo 8 de marzo de 2015. Además de las cámaras habrá también una muestra de mis fotografías, poco más de media docena, para hacer un poco de contraste y/o complemento con esas vetustas cámaras, con esos veteranos “ojos” del tiempo.

La exposición se hará en Sigüenza, en la taberna Gurugú de la Plazuela http://www.gurugudelaplazuela.com/ situada en la Plazuela de la Carcel, en la travesaña alta, muy cerca del castillo, Parador Nacional de Turismo de Sigüenza. Esta taberna está ubicada en una casa cuyo edifico es muy antiguo, probablemente del siglo XV, y que en 1649 ya aparece en documentos como taberna, por lo que se trata de una de las más antiguas de la zona. El sitio es pequeño, recogido, pero muy acogedor, donde sus dueños, Belén y Alberto, os harán olvidar por un buen rato la realidad de la vida en su día a día, haciendo de la estancia en su casa casi una aventura épica de sabores, buen beber y, a los postres (imprescindibles) una buena tertulia. Repetiréis sin duda…

La exposición está compuesta por casi una treintena de cámaras, a las que hay que sumar otros utensilios como trípodes, visores estéreos, una ampliadora de laboratorio del año 1890 y demás accesorios relacionados con la fotografía que a buen seguro os parecerán interesantes. A esto añadimos las fotografías, como ya comenté antes.

Si, ya sé que para muchos de vosotros será casi imposible acudir, que os pilla un poco retirado, no solo Sigüenza, no solo la provincia de Guadalajara, no solo la comunidad de Castilla la Mancha, sino España… Pues a esas personas, a las del otro lado del charco y otros países dispares, pues nada, que ya os iré yo contando, y a lo mejor, algún día de estos os aburrís allí donde estéis y podéis venir a verla, quién sabe…

Bueno, pues nada más, que os agradezco el rato por leer esta entrada y vuestro apoyo mental en esta nueva aventura en la que mi cuerpo y mente se embarcan. Os dejo unas fotos de parte de la preparación del evento y del cartel.

Muchas gracias a todos y un abrazo.

© 2014  J. I. Salmerón

 

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La Colección…

Aquí podéis ver la colección en su vitrina. De ella iremos desgranando poco a poco, con la pausa que merecen todos estos objetos que han aguantado el paso del tiempo, cada una de las piezas que componen mi colección. Analizaremos su ADN para conocer todos los datos posibles de su composición: marca, modelo, procedencia, año de fabricación, materiales, uso, etc… En definitiva, todo aquello que pueda aportar cualquier dato interesante al respecto del artículo en cuestión que os muestre.

Será un viaje apasionante a través del tiempo, que veremos reflejado en la pátina que cubre a cada una de las piezas, a las que dejaremos que nos cuenten las historias que guardan y que sin duda nos querrán narrar, las de sus antiguos dueños…

 

© 2014  J. I. Salmerón

Coleccionando…

Kodak Instamatic 25 –  (1966 – 1971)  

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…Tendría 14 años, más o menos, cuando mi tío Macario, el hermano de mi padre, me regaló una tarde, en su casa, una magnífica Kodak Instamátic 25 usada…, sí, de esas de plástico gris y negro, con flash de cubo para cuatro disparos de la marca Sylvania y carrete de cartucho de 12 ó 24 exposiciones en formato 126…

Aún me parece estar viéndole como la sacaba de una de las puertas del mueble del salón. No era mi cumpleaños, ni era navidad, ninguna fecha señalada era, tan solo se acordó y me la regaló.

Aquel regalo cambió mi vida, hubo un antes y un después desde aquella tarde en mi visión de, por y para la fotografía…

Entré, de repente, en un mundo que, por aquel entonces, a mí me parecía mágico (aún hoy me lo parece). El poder capturar esos pequeños instantes de tiempo dentro de mis manos, me parecía algo fuera de este mundo, me parecía algo cercano a la brujería, y como tal me captó, me fascinó, me cautivó… Me sedujo de tal forma, que se podría decir que mi primera amante fue la fotografía.

…Han pasado muchos rayos de luz que poder captar con mis cámaras desde entonces, pero aún hoy, sigo sintiendo el cosquilleo que me produce el disparo, el “clik” de la cámara, cuando aprieto el disparador dejando constancia en la prolongación de mis manos, de mis sentidos, en esa caja “mágica” que sujeto delante de mis ojos, lo que a mi alrededor constata, sucede, se me muestra para que yo, de un solo “clik”, lo retenga…

Desde entonces he sido fiel a mi amante, y ella lo ha sido conmigo… con altibajos, claro, como cualquier buena relación que se precie, pero regalándome momentos inolvidables que han pasado a ser parte de los sentimientos más bonitos que en mi historia he vivido. A partir de ese momento la fotografía ha sido parte de mi vida, siendo hilo conductor de mis emociones, siendo la forma de expresión, callada, que ha reemplazado a mis palabras, que debido a mi timidez nunca he sido capaz de conseguir que salieran de dentro.

Como agradecimiento a esta relación, decidí que debía mostrar al mundo lo bonito, lo intenso,  lo pasional que puede llegar a ser esta afición por la fotografía, por lo que sin necesitar más motivo para ello, comencé a juntar y guardar todas las cámaras de fotos que por mis manos iban cayendo, sin otra intención más que guardarlas para que otras personas pudieran, en un futuro, sentir lo mismo que yo había sentido.

Tan solo, al principio, las guardaba, pero llegó un momento que eran tantas las que tenía que me planteé pasar de “guardador de cámaras de fotos” a “coleccionista de cámaras de fotos”, sin más pretensión que la de hacer pasar a la historia a todas estas veteranas captadoras de rayos de luz, a todas estas recolectoras de instantes de tiempo… Ahora las tengo todas, (todas no, que ya tampoco me caben) en un mueble vitrina construido al uso, para que puedan lucirse como se merecen después de esa ajetreada vida que muchas de ellas, estoy seguro, han llevado.

114 copiaYa sé que para muchos aficionados a la fotografía que aún utilizan cámaras viejas y/o antiguas de carrete, les parecerá una aberración tener todas estas cámaras expuestas en vitrinas sin hacer uso de ellas, pues muchos piensan, con buen criterio, que la mayoría están para seguir usándolas, para que sigan dando a luz a todos esos hijos que llevan dentro en forma de foto y puedan mostrar al mundo que aún son capaces de realizar, de forma más que decente, su cometido fotográfico. Y yo estoy totalmente de acuerdo con ellos, pero a su vez les digo que si no fuera por personas como nosotros, los coleccionistas, que nos encargamos de cuidar, de mimar a estas vetustas, a estas añejas cámaras de fotos, no podrían llegar a sus  manos en las condiciones óptimas para un correcto funcionamiento, y no podrían ellos disfrutar de las cámaras al igual que yo también de ellas disfruto.

Creo que cada uno tenemos un cometido en esta vida, escogido por deseo propio o llegado en alas del destino, pero todos, todos juntos, hacemos un “uno” para llegar unidos al final de nuestra meta, de esta meta: la pasión por la fotografía…

© 2014 J. I. Salmerón