¡Nos quedamos a dos luces!

Juan I. Salmerón

 

© 2015  J.I. Salmerón
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Me voy de verano

Juan I. Salmerón

 

Hoy solo escribo tres letras,
aunque puede sean cuatro.
Que solo es para decirte
que me marcho de verano.

Me voy a puestas de sol.
Me tumbo en ríos mojados.
Me acerco a noches de luna.
A estrellas me voy de abrazo.

Pasaré días de azul
y noches al cielo aullando.
Igual paso por tu casa
a ver en qué andas soñando.

Y dejar bajo tu almohada,
junto a tu pelo enredados,
una docena de besos
para endulzar tu descanso.

Juntaré tardes con rimas
cuando el sol se esté marchando.
Uniré mi corazón
al recuerdo de tu abrazo.

Me llenaré de silencio
para poder escuchar
los gritos verdes de árbol
que me envuelven con su andar.

Será tu imagen mi vuelta.
Serán de luz mis escritos.
Serán de sombras y luces
los que a mi cámara invito.

Me iré, pero mi memoria
estará siempre contigo.
Siempre a mi lado tú irás,
como un deseo escondido.

Aunque los montes me cubran.
Aunque me ahoguen los ríos.
Aunque la noche me tape.
Aunque en tu ausencia haga frío.

Me voy pero mi regreso
pronto se habrá hecho efectivo,
que dentro de pocos días
de nuevo estaré contigo.

Tan solo pido paciencia
y que tú de mí te acuerdes,
que yo, durante tu ausencia,
ni un día pude perderte.

© 2015  J.I. Salmerón

La noche, blanca de luna

Juan I. Salmerón

 

La noche, blanca de luna,
ayer fue oscuro y silencio
por no tener la fortuna
de compartir ya tus besos.

Y yo soy como la luna,
y mi boca, pozo seco,
al no beber, uno a uno,
el elixir de esos besos…

El día, rojo de fuego,
ayer fue frío, de hielo,
por no tener el calor
que da abrazarse a tu cuerpo.

Y yo soy como ese sol,
y mi vida, eclipse entero,
que apaga mi corazón
al no abrazarte de nuevo…

Como una estrella fugaz,
solo te tuve un momento.
Como una ola, tu beso,
me cubrió y se fue de nuevo.

Como en la noche, un desierto
donde no encuentras camino,
entre montañas de arena
perdió mi Amor su destino…

La luna me lo gritó:
“No hay besos de madrugada…”
El sol, al irse, me dijo:
“Ya no podrás abrazarla…”

Aun así, todos los días,
cuando el sol se va marchando,
me acompaña por el río
por si tu abrazo encontramos.

Y la luna, entre los bosques,
me ilumina tu camino,
donde sabe que escondiste
los besos que yo te pido…

…Tu abrazo espero encontrar.
Tu beso escondido ansío…

© 2015  J.I. Salmerón

Se estremecían las olas

Juan I. Salmerón

 

…Se estremecían las olas
cuando abrazaban tu cuerpo.
Se las oía llorar
al regresar mar adentro…

Hoy siento envidia del mar
que baña en sal tu figura
dejando besos de espuma
repartidos por tu piel.

Y te entregas a su azul
como si fueran mis ojos
y en el vaivén de sus aguas
te vas dejando querer…

De la arena tengo celos
cuando la oprime tu pecho.
Oír tu respiración…
¿Puede haber mayor anhelo…?

Suspiro por ser la brisa
que calme al fin tus calores.
Que besa, fresca, tus noches
y en tu camisa se esconde.

Mi cuerpo ansía ser sol
y no dejar de mirarte.
Que te abrace mi calor
con esas ganas de amarte…

Hoy quisiera que tu cuerpo
navegara entre mis brazos.
Hoy quisiera que tus besos
fueran velas de mi barco.

Y así dejarme llevar
donde tu boca me lleve,
sin importar a qué rumbo
porque tu Amor no se pierde.

A esas olas hoy comprendo,
que yo también te abracé.
Me estremezco si lo pienso
y al recordarlo, lloré.

Hoy tengo celos del mar
que me robó tu querer…

© 2015  J.I. Salmerón

Solo un silencio se escucha

Juan I. Salmerón

 

Solo un silencio se escucha,
y en la alambrada torcida,
los pájaros, con su volar,
posan desnudos sus vidas.

Solo el ruido de la tarde
con ese calor que asfixia.
Solo tu cuerpo a mi lado,
embrujando mis caricias…

Como si el cielo cayese,
el azul se te echa encima
y en el verde de los prados
se tumba la sombra fría.

Dibujo sobre tu espalda
un caminar que me lleva
desde tu muslo de plata
hasta tu piel más morena…

…Y otro pájaro se posa
Sobre el alambre que cierra
el campo donde descansa
esta tarde que ya es nuestra…

Tus besos vuelan con ellos
y en la arboleda descansan,
junto a los pájaros trinan,
vuelan tras esa montaña.

Quizás buscando las sombras
donde refrescan su alma.
Quizás buscando otros labios
donde dejar su esperanza…

Solo el silencio acompaña
a estas tardes de verano,
a esas tardes que soñé
que te envolvían mis brazos…

© 2015  J.I. Salmerón

Virgen del Carmen

Juan I. Salmerón

 

Yo quiero felicitarte
por ser la Virgen del Carmen,
la que da luz a tu nombre,
la patrona de los mares.

La que impide que las olas
silencien tus ojos grandes,
convirtiendo en día calmo
los más bravos oleajes.

Tu nombre me trae, me lleva,
a esas noches estrelladas,
a esas noches que el recuerdo,
de puntillas, se asomaba

y me traía jirones,
retazos de luna clara,
donde tu nombre dormía
entre los brazos del alba…

Feliz por llamarte Carmen,
por el coraje que emanas,
feliz por ser luchadora,
por sentir con todo el alma.

Feliz, yo, de conocerte,
-los que te sienten, lo saben-
la grandeza de tu esencia
y tu bello nombre, Carmen.

© 2015  J.I. Salmerón

Si yo pudiera… Si tú pudieras…

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Si yo pudiera…
Sería espuma en tempestad,
orilla con su arena,
nube sobre el mar…

Sería abrazo que te esconde,
luz en horizonte,
ave en su volar…

Si yo pudiera…
Sería niebla sobre monte,
mano en tu cintura,
letra de tu nombre…

Sería Amor que solo da,
rey en tu soñar,
tarde antes que noche…

Sí, ya sabes…
Si yo pudiera,
sería para ti mi vida entera…

Si tú pudieras…
Serías árbol en pradera,
río en la cascada,
sol por las aceras…

Serías beso de mi boca,
flor que el agua toca,
sangre de mis venas…

Si tú pudieras…
Serías luna de mi cielo,
pasos en mi andar,
fuente donde bebo…

Serías roce en mi mejilla,
alma de mi vida,
prosa de mi verso…

Sí, ya sé…
Si tú pudieras,
serías para mí tu vida entera…

Si yo pudiera…
Si tú pudieras…

 

© 2015  J.I. Salmerón

Dicen que hay sombra en el viento

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Dicen que hay sombra en el viento
cuando es otoño en el cielo.
Dicen que hay luz tras el sol
que al ser tan clara, no vemos.

Y va cubriendo los campos
la sombra que arrastra el viento.
Y va apagando la luz
y al sol va dejando ciego…

Dicen que es loco el Amor
porque va de besos lleno.
Dicen que es como una sombra
que inunda de sentimientos.

Y ciega la voluntad,
y nubla el entendimiento,
y confunde realidad
con el sueño más perfecto…

Por eso es que Amor y viento
se desean en silencio,
que el aire atrapa gustoso
al que le dice “te quiero…”

El Amor trae la pasión
dando calor con sus besos.
El viento abrazos de brisa
que calman con aire fresco.

Dicen que solo hay un mar
que abarca playas y puertos.
Dicen que toda su sal
proviene de ojos sin dueños.

Son lágrimas de amargura,
desamores que dolieron,
convirtiendo a dulces ríos
en salados mares fieros…

Dicen que somos navíos
con la vela a barlovento.
Dicen que somos mareas
que van y vienen cual besos.

Y no hay timón que nos guíe
si el camino es tierra adentro.
Y no habrá puerto de atraque
si no nos llevan los vientos…

Por eso es que mar y barco
son aliados del viento.
Por eso es que guarda sombras
el aire que llevo interno.

Por un Amor que arrastró
la corriente mar adentro
ahogando todos los besos
que me guardaba el recuerdo…

© 2015  J.I. Salmerón

Te lleven estos vientos

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¡…Te lleven estos vientos
todos mis recuerdos,
para que sean el perfume de una flor
e inunden tu cuerpo!

¡…Te lleven los abrazos
que al aire le doy,
para que desplieguen en tu pecho
mi Amor entero!

¡…Y que el aire cruce mares,
y mares llenen desiertos,
y mi imagen sea sombra
donde descansen tus besos!

¡…Y altas montañas tus brazos
dando refugio a mi cuerpo
y tu mirada el camino
que llega al desfiladero!

…Te lleven hoy a mi huella
la sombra de aquellos vientos.
Que sople sobre tu pelo
la imagen de mi recuerdo.

…Esos vientos llevan ligeros,
en vuelo,
mi Amor y mi anhelo…

…Profundos Besos…

© 2015  J.I. Salmerón

Abrieron puertas y rejas

Juan I. Salmerón

 

Abrieron puertas y rejas,
me quitaron las cadenas.
Ayer mi alma era presa
cumpliendo dura condena.

Y todo porque no saben
los que las leyes gobiernan
que vale más sueño en mente
que realidades eternas.

Hoy vuela libre mi sueño,
que se ganó la licencia
de pasear esta noche
junto a esta luna tan llena.

Tomó el camino del pozo,
donde tiré la moneda,
donde prometí a mi Amor
que soñaría con ella.

Y desde el fondo me llama
para que le lance un sueño
esa luna que en el pozo
quedó su reflejo preso.

Y yo le tiro una escala
hecha de abrazos y besos,
prometiéndole esta noche
ser la reina de mi cuento.

Y la luna te encontró,
yo le dije dónde hacerlo,
y te invitó a que escaparas
de la verdad a mis sueños.

Así yo pude juntar
con el río de mis besos
la inmensidad de tu mar
cuando en tu boca me pierdo.

Y al fin dejarme apresar
por la sombra de tus brazos
que como ramas de sauce
lloran sintiendo mis labios…

Hoy rimo en versos tu cuerpo,
y otra condena se cierne
que a gusto yo he de pagar,
pues solo sueños contiene.

Que de esta cárcel no quiero
que la verdad me libere…

© 2015  J.I. Salmerón